Casa en la montaña

Campos Complementarios

Ícono

Este proyecto se caracteriza por su inserción y mimetización con el espacio natural. Está ahí para ser parte del paisaje y para absorberlo al mismo tiempo, en un diálogo de miradas, reflejos, encuentros y casualidades. Desde la materialidad, la morfología y el emplazamiento buscamos darle a este proyecto el mayor grado de complementariedad con aquello que creímos indispensable al conocer el paisaje del terreno: el cielo y la tierra. Cielo, el noroeste cordobés, atardecer en las sierras de piedras y espinillos. Tierra, la topografía que recibe la energía del sol.

Campos Complementarios

Contexto

La Calera es una ciudad satélite, que nace con la creación de las canteras de cal más importantes de Córdoba. A lo largo de los años las excavaciones en la tierra dejaron sus huellas en el paisaje y estas se volvieron parte del mismo. Lagunas, quebradas, cortes.
El paisaje es complejo, entre virgen y explotado, y en este momento atraviesa un proceso de sobre población por la creciente demanda habitacional incentivada por la búsqueda del aire de la sierras. La vista actual hacia el oeste se volvió un continuum de cubitos blancos que salpican esporádicamente la extensión ondulada y verde.
La idea fue desde el comienzo mantener la simbiosis en el ambiente y hacer de la casa un ecosistema compatible y respetuoso de las pendientes, las escorrentías, la flora, la materia de la que se compone el terreno, y también respetuoso del paisaje al proyectar una casa que se vea como parte de la montaña y no como una nave extranjera depositada y olvidada en la serranía.


Materia

Desde un primer momento buscamos que la casa pasara a ser como una piedra o grieta más del paisaje serrano. Es por eso que se seleccionó el hormigón visto como lenguaje estético por sus cualidades de maleabilidad, color y sensación pétrea. Por otro lado lo elegimos porque creemos en exponer todos los elementos constructivos sin disfrazarlos. La estructura es uno de los sistemas más importantes en este proyecto por sus características espaciales, sus dimensiones y por la relación escalonada de sus partes. En todo momento se buscó que este sistema estuviera en contacto directo con los sistemas de cerramientos y de protección climática para evitar innecesarios trabajos de albañilería posteriores a la estructura. Elegimos no dividir excesivamente los espacios con tabiques, si no que decidimos apoyarnos en la división espacial y visual que el diálogo entre lo estructural y lo funcional nos iba proponiendo.
La madera es un requerimiento de los futuros habitantes, y nos pareció importante que estuviera presente sobre todo en los bordes de la casa y que fuera junto al hormigón y la piedra parte del lenguaje que devuelve la casa al paisaje, y que se exprese con ellos.


Sistema

Cada una de las plantas de la casa tiene un vínculo particular con el terreno. La llegada: en la cota +8,00 por donde se ingresa vehicular y peatonalmente a través de una carretera de adoquines que escala el terreno suavemente y contiene el jardín de frutales y colmenas. La cochera simula un alero natural y un juego de grietas destaca la puerta de entrada, remarcada con un hilo de agua que ingresa como si fuera una vertiente.
La planta social se abre francamente al oeste sobre una terraza verde. Sus ventanales reflejan el paisaje al que se abren, las vistas realmente lo ameritan. Estas aberturas son protegidas con postigones verticales y por los tabiques estructurales. Dos patios permiten que las áreas más vinculadas a la montaña, o sea aquellas más enterradas, ventilen naturalmente y a la vez son aquellos espacios que permiten que la flora autóctona esté en estrecha relación con la casa.
La planta de las habitaciones presenta un ligero quiebre en la orientación para diferenciar dos áreas que se corresponden con la división en etapas de la construcción.
Cada una de las plantas expande sobre el techo de la inferior, evidenciando el balance equilibrado entre lo excavado y lo rellenado que mantiene la naturalidad de la pendiente de la montaña. De esta manera se hace habitable un terreno de topografía muy empinada y las terrazas verdes absorben parte sustancial del agua de lluvia que en otros casos iría directamente a las calles o a otras casas saturando el sistema de desagües existentes.


Vínculos

Los futuros habitantes son una pareja joven con su primer hijo en camino. El proyecto se desarrolla sobre una idea acabada pero revela en sus formas y relaciones espaciales un proceso muy claro en tres o cuatro etapas (si es necesario). La primera es la que contempla el camino hasta el ingreso, la piscina y la cochera en su totalidad procurando dar cobijo a actividades de fin de semana como si se tratara de una casa de campo. La segunda etapa contempla toda la planta social que puede albergar todas las actividades cotidianas de la familia por un tiempo sin ningún tipo de alteración morfológica o estructural. La tercera y cuarta etapa sólo respondería a una cuestión de presupuesto, pudiendo hacer en dos veces el área de descanso.
La casa se organiza espacialmente desde el centro de la montaña hacia la superficie. Contra la piedra se ubicaron las escaleras y las áreas de servicio procurando que los espacios comunes quedaran al borde de la cáscara vidriada para que los habitantes disfruten del contacto con la naturaleza y el paisaje. La cocina es el área más importante para la vida de esta familia y en la que van a pasar la mayor parte del tiempo, es por eso que se la rodeó y protegió de la exposición directa al sol con otras áreas que responden a un uso más expansivo y con un patio pivot que comunica visualmente la cocina con el área social y que permite que entre la luz de forma indirecta.


Investigación

La apertura de los ventanales al oeste para captar el paisaje es una de las decisiones más complicadas que se pueden tomar en Córdoba. Los atardeceres serranos son hermosos pero muy perjudiciales climáticamente hablando. En este caso no tuvimos opción y nos obligamos a buscar una solución. Los postigones de madera verticales que según se despliegan o repliegan frecen diferentes grados de protección solar. La leve rotación hacia el norte nos da la posibilidad de proteger mejor el interior con los tabiques estructurales a la vez que ofrecen el espacio necesario para el pliegue de los postigones sin que interfieran con ninguno de los otros sistemas de cerramiento. La estructura una vez más se complementa con otros elementos para brindar el confort necesario a la casa y sus habitantes.

Practicas Profesionales

Ficha Técnica

Paisaje y ciudad

Campos Complementarios

Campos Complementarios

Estructura, Arq. Gustavo Gonzalez.

La cuesta, Calera, Córdoba, Argentina.

2015

430m2