Centro de Convenciones y Auditorio

Eugenia Guadagna

Ícono

La idea para el CCyA de Necochea se estructura en tres dimensiones:
Respecto de la ciudad, el paisaje y los bordes: la relación trama, tejido, vacíos, topografías y la hendidura en el territorio que provoca el río, induce a la idea de espacios continuos, (relacionando la idea del masterplan, el eje estructurate, y el parque lineal) contrastes espaciales y potenciación de visuales desde y hacia el edificio; cobrando protagonismo el puente colgante de acero sobre el río que “une” Necochea con Quequen, y el parque lineal propuesto.

Respecto de lo arquitectónico, el recorrido y el espacio: cobra sentido el edificio único con poca variedad formal, poniendo énfasis en el carácter de atravesable en el eje ciudad – río, a través de una sucesión de espacios descubiertos y semicubiertos que induzcan múltiples usos y vistas, cortas y largas. Enfatizar los recorridos de las partes edilicias, sean cubiertas o descubiertas.

Desde lo conceptual y el significado: Un único edificio con vacíos propios interiores fuertemente contrastado con el paisaje circundante, donde las visuales desde el edificio son parte importante en el proyecto. En el recorrido, el visitante se enfrenta a una selección de paisajes urbanos y naturales: siendo el más simbólico el puente colgante.

La puesta en valor del territorio, la compresión del sitio y la actitud de oposición, la toma de ciertos elementos reconocibles del medio y la búsqueda de relevancia social / cultural, edilicia y urbana; son la mayor expresión en términos de significado que el edificio para el CCyA de Necochea puede denotar.

Nicolas Guadagna - Sol Molina - Eugenia Guadagna

Contexto

El TFC comienza con la elección de una ciudad en la cual se pueda intervenir sobre el diseño de los vacíos, de áreas abandonadas, deshabitadas o en desuso; terrain vague, siendo una portunidad para recuperar esos espacios donde ejercer la libertad individual y colectiva, recuperando valores de la ciudad.

Se reflexiona sobre la ciudad y el espacio público para realizar un masterplan y el proyecto del equipamiento público (TDF). Necochea es una ciudad argentina ubicada en la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires, es un centro de turismo regional en temporada estival, se la puede dividir en dos núcleos comerciales: el centro, y \”la playa\”, denominaciones locales para los lugares donde concentra la mayor aglomeración de locales comerciales, actividades culturales y oficinas administrativa. El centro se refiere al núcleo administrativo fundacional de la ciudad, donde el movimiento comercial es más intenso durante la mayor parte del año, exceptuando el verano.

El área operativa para la realización del masterplan es el encuentro entre la ciudad y el borde del río, la ciudad y el frente marítimo; En la actualidad Necochea y Quequén están “separadas” por el Río Quequén Grande, lo cual es una oportunidad para la intervención.

La mirada proyectual consiste en la comprensión de la ciudad como conjunto perceptivo: paisaje urbano, tejido en el borde y paisaje natural, caracterizado por la presencia del borde costero, sea marítimo o fluvial y las arqueologías urbanas subyacentes.

Resulta importante la reformulación del programa a partir del procesamiento de datos tanto del lugar como del propio programa, sea la ocupación del terreno vs. dimensiones del programa, la relación de los espacios exteriores semicubiertos y descubiertos, peatonales y vehiculares, la relación entre lo abierto y lo cerrado, la asociación de partes funcionales entre lo repetitivo y lo singular, y las particiones espaciales sean por usos, superficies o luces y dimensiones estructurales.

Por ello la búsqueda se centra en lo que Ferrater describe sobre su intervención en Benidorm: “el paseo marítimo de Benidorm no se entiende como una frontera-borde sino como un espacio intermedio que permeabiliza la transición entre la ciudad construida y el espacio natural del mar y la playa”. Con ese criterio se propone una faja que sigue la trayectoria del Rio, estructurado a partir de su variada topografía, como espacio dinámico que permite el paseo peatonal y vehicular, organizando diferentes zonas al aire libre y de atracadero de embarcaciones.

La propuesta toma los flujos longitudinales y transversales de las diferentes circulaciones, estructurándolos, de modo de permitir accesos cómodos al frente de la ribera, eliminando las barreras arquitectónicas, permitiendo el acceso directo desde la avenida Jesuita Cardiel, convirtiéndose así en un lugar arquitectónico que propone una nueva topografía.

El proyecto retoma diferentes formas, tanto orgánicas como geométricas de la traza de la ciudad y de las infraestructuras existentes. El paseo ribereño como la implantación del edificio no obedece al azar, sino que surge de establecer unas determinadas leyes, un soporte geométrico y una modulación.


Materia

El edificio expresa las volumetrías de las partes y la imagen total está caracterizada por la estructura de hormigón a la vista.

La complejidad espacial del edificio representa un desafío arquitectónico y estructural; se resuelve con columnas en L, vigas vierendeel que resuelven el espacio de planta libre que se expresa hacia el rio, tabiques generando estructuras tubulares y losas macizas nervuradas, utilizando hormigón de alto desempeño (HAD) atendiendo a las dimensiones de las piezas estructurales y a las condiciones ambientales de alta salinidad. El único elemento estructural que recorre toda la altura del CCyA es el núcleo de ascensor, que llega a la plaza elevada.

El edificio propone un equilibrio ambiental consciente:
-Luz natural con protección climática por más horas diurnas.
-Doble orientación que optimiza la ventilación y renovación de aire.
-Fachadas abiertas y cerradas según los usos, la condición urbana y la orientación. Espacios intermedios y envolventes protegidas según los casos.
-Techos protegidos: pasto silvestre en la plaza pública, cubierta de auditorio, con mínimo mantenimiento y pisos flotantes.
-Recolección y reserva de agua de lluvia para riego de verdes y lavado de veredas.

Instalaciones complementarias
-Acústica: La resolución de la insonorización y acondicionamiento acústico del auditorio se resuelve a partir del revestimiento de la caja muraria con lamas de madera de 1” de espesor con separación mínima entre cada una, sobre lienzo tejido. El cielorraso se resuelve con placas curvadas absorbentes.
-Instalación eléctrica y electromecánica: La ubicación de sala de medidores y tablero principal es en planta subsuelo. Tableros seccionales por piso. Prevé circuitos previstos para iluminación, tomacorrientes, fuerza motriz para ascensor y bombas.
– Instalación sanitaria: La instalación sanitaria se desdoble en: Alimentación de agua desde tanque elevado, a partir de tanque cisterna ubicado en planta subsuelo. Recolección de agua de lluvia: en tanque cisterna ubicado en planta subsuelo previéndose su uso para riego de pisos verdes y lavado de veredas. Desagües cloacales primarios, tramos verticales de descarga ubicados en plenos previstos, junto a ubicación de baños.
-Desagües pluviales: los montantes se ubicarán en plenos previstos (caños de lluvia) reciben el agua de techos verdes, filtrada, y enviada a cisterna reservorio.
-Instalación gas y termomecánica: Se prevé un sistema de calefacción por aire caliente frio – calor con equipo central y unidad de enfriamiento en terraza de edificio L.
-Instalación contra-incendio: Las puertas de núcleos son de doble contacto y tienen el rango de resistencia al fuego que corresponda al sector involucrado: F60. Se prevé un sistema de alumbrado de emergencia centralizado complementado con equipos autónomos. Los extintores son del tipo PQS (matafuego de polvo químico seco triclase ( de 5 y de 10 kg de capacidad, presurizado s/norma IRAM)

La sostenibilidad se entiende más allá de la aplicación de dispositivos tecnológicos al proyecto, por el contrario, surge de las cualidades propias del emplazamiento (la memoria colectiva, el ocio, los usos y costumbres, la escorrentía de las aguas), reprocesadas a través de la propuesta teórica que se sustenta en la aplicación de la geometría al paisaje.


Sistema

La geometría de la traza de Av. Jesuita Cardiel y la del puente colgante, resultan centrales desde el trazado urbano y desde el significado.

La pieza elevada que contiene el Auditorio y las plazas toman la traza de la avenida ortogonalmente y la pieza en L toma la traza del puente colgante. El vacío intermedio ajusta ambas geometrías. El edificio expresa las volumetrías de las partes y la imagen total está caracterizada por la materialidad. La regulación de la planta se ordena a partir de un módulo mínimo de repetición de 3.60m.

El conjunto edilicio se muestra apoyado sobre el terreno, que esta parquizado siguiendo también algunas de las directrices de curvas de nivel y trazas del masterplan, proponiendo lugares de estar, caminar y recorrer, a través de los solados y del mobiliario urbano, desde la vereda de acceso hasta el rio y la plaza urbana.

La unidad edilicia se compone de una caja elevada y el edificio en L, que por la proximidad del desplazamiento genera una tensión que tiende a juntar las partes, en el espacio intersticial se manifiesta la altura total.

La expresión arquitectónica final remite a la idea con que se abordó el proyecto: un edificio único, que se erige en el paisaje reafirmado con el monomaterial que integra el conjunto, los vacíos que permiten el atravesamiento y se manifiestan en la morfología y los recorridos que también se expresan elocuentemente. De noche, el edificio se deja leer por fuera como una caja con perforaciones y su recorrido interior iluminado. En cambio, de día, las cajas de hormigón acentúan la masa edificada, que mira al agua del rio.


Vínculos

El edificio en L aloja en cuatro niveles las partes programáticas cuyo diseño se basa en la creación de espacios por superposición de funciones y el potencial de uso múltiple de áreas específicas: administración, salas de exposiciones, salas accesorias al centro de convenciones y servicios.
En el ángulo se ahueca en dos niveles enmarcando el paisaje, poniendo en primer plano el puente colgante Quequén – Necochea y permite el atravesamiento del edificio hasta la ribera.
Finalmente, el objeto más importante de este conjunto es el doble sistema de escaleras que se encuentra completamente separada de la estructura de fachada que recorren el edificio en todos sus niveles, una cubierta y otra descubierta, experimentando en el recorrido distintas situaciones espaciales y múltiples visuales hacia el paisaje fluvial y urbano. Todas las partes interiores del edificio se organizan siguiendo el trayecto de las escaleras que pretenden prolongar el espacio público. La circulación en espiral, recorre la caja del auditorio y transita hacia la plaza urbana en altura; de arriba abajo, definen la comunicación interna y externa de las partes.

Consiste en un edificio con una composición de dos piezas, una caja y un edificio en L, que se ajuste a los requerimientos del programa planteado y denote la idea con que fue abordado desde la ciudad, el paisaje y la arquitectura. En tanto respuesta disciplinar se busca el significado desde la sustentabilidad social, propia de la ciudad, que se otorga a los lugares comunes como la plaza urbana en el nivel 0, el recorrido y sistema de movimientos estructurador del proyecto, el cual prioriza al peatón, y la relación con el paisaje natural y la ciudad a través de la plaza en altura.

Interesa también la propuesta ambiental buscada a través del ahorro energético, la recolección de agua de lluvia y el diseño de la envolvente con fuerte incidencia de las orientaciones; la elección del hormigón como monomaterial, caracterizado por su nobleza, que minimice el mantenimiento y alarguen su vida útil; el carácter flexible de las plantas para albergar usos cambiantes, propios de la contemporaneidad.

Nicolas Guadagna - Sol Molina - Eugenia Guadagna

Investigación

La práctica del proyecto arquitectónico supone recorrer una complejidad en, cuanto menos, tres dimensiones: un conocimiento disciplinar general y otro proyectual más particular; la experiencia proyectual previa; la capacidad de organización para recorrer el desarrollo proyectual y una poética, próxima a la ética y estética proclamada por el MM, ahora en clave contemporánea.

Organizar el desarrollo proyectual también tiene una estructura de etapas en tanto requerimientos y objetivos a alcanzar: capacidad de inteligir, para propiciar el desarrollo analítico; capacidad ideativa, para procesar intenciones hacia la idea de proyecto y capacidad figurativa, para la propuesta formal, es decir un lenguaje y una expresión.

Encontrar la idea de arquitectura requiere también tener una noción de materialidad, es la materia quien caracteriza al espacio y que, por el dispositivo perceptual, se experimenta en su recorrido. Estamos en presencia del partido arquitectónico, que, si bien no es toda la arquitectura, es un momento fundamental de ella; es un diagrama gráfico que sintetiza la solución del programa en el sitio, en un determinado contexto y
manifiesta la voluntad del proyecto, es decir el conjunto de decisiones que constituyen la síntesis de ideas para avanzar en el desarrollo del proyecto a escalas convencionales.

Por último, la experiencia del Trabajo Final de Carrera, CCYA permitió situar al proyecto en una centralidad en torno al cual la propia práctica, como dinamizadora del desarrollo; la teoría previa y la adquirida en el propio proceso; la experimentación e innovación espacial, formal, material y la reflexión crítica sobre el hacer permiten internalizar una mirada autónoma tanto disciplinar como profesional.

Prácticas Académicas

Ficha Técnica

Políticas de oficio, tradición e innovación

Eugenia Guadagna

Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño - UNMDP

Diseño Arquitectónico V

Titular arq. Rubén Zoppi

Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño - UNMDP

Sexto año

Septiembre 2017

Diciembre 2018

4000m2

TRABAJO FINAL DE CARRERA, Centro de Convenciones y Auditorio Necochea

A través de un convenio firmado por la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Mar del Plata y la Cátedra de Diseño Arquitectónico IV y V Arq. Zoppi, con el municipio de Necochea, se reflexiona sobre la ciudad y el espacio público para realizar un masterplan sobre el borde costero y la ribera del Río Quequen y el proyecto del quipamiento público, CCYA.