Centro de Desarrollo Infantil Rayito de Sol

Arq. Alvaro García Resta / Arq. Martín R. Torrado

Ícono

El nuevo Centro de Desarrollo Infantil “Rayito de Sol” forma parte de una serie de proyectos realizados desde la Subsecretaría de Proyectos de Arquitectura y Urbanismo del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte (MDUyT) del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El proyecto, refleja una particular metodología de trabajo resultante del abordaje simultáneo e interdisciplinario entre las Direcciones de Innovación, Economía y Antropología Urbana, dependientes de la misma Subsecretaría.
El proyecto es medido y preciso, ajustado a su realidad y presupuesto. Respetuoso de su entorno, propone una arquitectura ligera, sencilla, técnica y silenciosa. Sin buscar estridencias ni efectos, se proyecta con reglas simples que se adecuan a la realidad y posibilitan la aplicación de sistemas constructivos locales.
Fue concebido con gran responsabilidad sobre conceptos asociados a la sostenibilidad, manifestada en sistemas pasivos de protección, jerarquía de orientaciones, ventilaciones cruzadas y la búsqueda de un paisaje sobre el espacio público que potencie la cohesión social.

Fotografías. Javier Agustín Rojas

Contexto

El nuevo Centro de Desarrollo Infantil “Rayito de Sol” se ubica en el barrio de Villa Lugano, Comuna 8, al sur de la Ciudad dentro de una zona hasta entonces relegada, tanto en términos económicos como sociales. Actualmente, uno de cada tres habitantes de dicha comuna reside en una villa o asentamiento. El centro de Desarrollo infantil, se ubica en la intersección de las Avenidas Escalada y Fernández de la Cruz, próximo a la nueva Villa Olímpica que, con 1.200 viviendas, albergará a alrededor de 7.000 atletas en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires durante el mes de octubre de 2018. Pasadas las olimpíadas, dichas viviendas formarán parte de un nuevo barrio que impulsará el desarrollo de la zona sur de la Ciudad.
“Rayito de Sol” surge a partir de la necesidad de reubicación del centro previamente existente, que se emplazaba dentro del predio de la futura Villa Olímpica. La intervención busca dar respuesta a esta demanda y toma la oportunidad de satisfacer las necesidades de sus habitantes –niños de entre 45 días y 3 años– ofreciendo mejores prestaciones y servicios.
El predio en el que se ubica el edificio, próximo al Hospital Cecilia Grierson, conformará un polo formativo-educativo y de contención para los usuarios de tal infraestructura


Materia

El centro se inscribe en un contexto de ciudad en pleno proceso de desarrollo y crecimiento. Dada su condición de edificio de perímetro libre y su situación geográfica, el establecimiento promueve una organización de espacios definidos hacia una interioridad de patios, que estructuran y delimitan el programa de necesidades. Los espacios interiores permiten libertad de usos y movimientos, evitando ámbitos confinados y de difícil acceso, que son problemáticos para su mantenimiento. Asimismo, se propuso dejar todas las instalaciones expuestas con el objetivo de facilitar su rápido acceso y su fácil mantenimiento.
Su desarrollo de 1.930 m2 en una planta única se estructura a partir de tres patios que proveen iluminación y ventilación natural, vistas interiores y espacios de expansión para las distintas salas. Por un lado, el patio de acceso es el ámbito institucional del edificio a cielo abierto, que anticipa la distribución de todas las actividades del jardín. Las aulas expanden a un patio que permite la interacción de todos los niveles. Por último, el patio del comedor está destinado a huerta y actividades de recreación primaria.
Todos los espacios interiores se vinculan con el entorno gracias a sus amplios ventanales, que permiten al personal seguir las actividades de los niños en todas las instancias. El salón de recreación, inmediatamente posterior al foyer, oficia de antesala de ingreso a las aulas. Cada aula, de 50 metros cuadrados, dispone de un ámbito de recepción y servicios aptos para niños y niñas de temprana edad.

Fotografías. Javier Agustín Rojas

Sistema

Se utilizó un sistema de construcción en seco, consistente en losetas de hormigón industriales con un sistema de vigas y columnas de perfilería metálica normalizada. Se eligió este sistema por su rápido montaje, por ser replicable y porque permite construir espacios neutros y flexibles, con un significativo ahorro económico de ejecución y posterior mantenimiento. Toda la construcción del edificio se completó en apenas 7 meses.
Para los cerramientos se utilizaron carpinterías de aluminio con vidrio de piso a techo en el interior, permitiendo una relación directa y fluida con los patios interiores, y chapa metálica plegada en el exterior, confiriendo privacidad a los distintos espacios en su relación con el entorno público inmediato. Esto asegura un entorno de intimidad y seguridad a los niños y docentes, además de una integración con el perímetro libre interior.
En este caso, se buscó consolidar una tecnología perfectamente replicable a otros entornos de la ciudad. El montaje en seco, la utilización de materiales frecuentes en el mercado, así como las condiciones de un proyecto despojado de cualquier afectación subjetiva, permite la sistematización de un modelo que posibilita la adecuación y las variaciones en relación a las distintas configuraciones de los terrenos y a las condiciones formales de un barrio determinado. El proyecto puede adaptarse a terrenos en esquina, entre medianeras o de perímetro libre, según sea el caso presentado.

Fotografías. Javier Agustín Rojas

Vínculos

El proyecto surgió a partir de la necesidad de reubicar el centro previamente existente, que se emplazaba dentro del predio de la Villa Olímpica de la Juventud Buenos Aires 2018. Aprovechando esta demanda, se logra satisfacer las necesidades de la comunidad –el centro recibe a niños de entre 45 días y 3 años– con mejores prestaciones y servicios.
Se definió que los espacios fueran desarrollados en función de las necesidades de los chicos, sus docentes y sus familias. De esta manera, se concibe una arquitectura pública que diseña espacios en función de las necesidades de los usuarios, los cuales participan de la experiencia del proyecto de maneras complementarias pero distintas.
Los niños, usuarios-eje del centro, disfrutan de la amplitud de los espacios moviéndose en libertad, apropiándose de los diferentes rincones de manera lúdica. Por sobre todo, disfrutan también de la luminosidad de los ambientes a toda hora del día y asocian los diferentes espacios con actividades de su día (recreación física, momento de descanso, juego grupal, desayuno/almuerzo/merienda, actividad con los padres, etc.).
Para los docentes, la estructura de espacios que circundan patios vidriados les habilita una permanente visualización de su alumnado, cualquiera sea la actividad que estén realizando. Así, pueden ejercer un monitoreo de los niños que les proporciona tranquilidad y libertad en su tarea docente.
Para los padres, el foyer funciona como un área de transición entre el espacio público y el privado, que cuida la protección de sus niños en el momento del ingreso y egreso del establecimiento, pero que también cobija ese momento casi íntimo de encuentro con sus hijos al inicio y final de la jornada, preservándolo de las miradas del exterior. El salón de entrada oficia también como un área de encuentro social con sus pares y con los docentes. Asimismo, toda la estructura del centro posee un cerramiento metálico que asegura a los padres la protección de sus hijos respecto del entorno durante toda la jornada de actividades.
Dicho trabajo representa un gran esfuerzo colectivo, desarrollado por profesionales de diferentes disciplinas (Arquitectura, Economía y Antropología Urbana) que entienden que el término Obra Pública no solo refiere a metas y objetivos de construcción, sino también a un nuevo paradigma que incluye e incorpora al usuario, a la cultura y la ciudad, la Arquitectura Pública como legado, concebida desde las demandas genuinas del ciudadano.

Fotografías. Javier Agustín Rojas

Investigación

Las escuelas del siglo XXI se caracterizan por contar con un diseño de espacios y mobiliarios flexibles, que permitan el trabajo en equipo, el aprendizaje interdisciplinario y colaborativo, la conexión de los estudiantes con su entorno y que faciliten el uso de tecnología.
Los Centros de Desarrollo Infantil (CeDI) son establecimientos de proyección social que atienden a niñas y niños desde los 45 días hasta los 3 años, pertenecientes a familias en situación de vulnerabilidad social. En ese contexto, brindan acompañamiento a las mismas y promueven el desarrollo de la primera infancia a través de la estimulación, las actividades educativas y lúdicas.
Allí se realizan actividades referidas al desarrollo psicopedagógico, el juego y el desarrollo artístico y recreativo. Brindan un ambiente de protección, confianza y seguridad.
Asimismo, el proyecto apuesta por la aplicación de recursos pasivos que optimizan el equilibrio termodinámico del establecimiento. En este sentido, los patios permiten ventilaciones en los espacios comunes, promoviendo áreas de confort con temperaturas estables y aire circulante. Los cerramientos multicapa, tipo “sándwich”, colaboran en el objetivo de lograr ambientes equilibradamente climatizados.
Los materiales utilizados, así como los sistemas de climatización planteados, permiten múltiples variantes y aplicaciones. Tanques de recuperación de agua de lluvia, colectores solares, sistemas pasivos de control termodinámico, son criterios y mecanismos replicables en otros proyectos.

Fotografías. Javier Agustín Rojas
Prácticas Públicas

Ficha Técnica

Técnica, artesanía e industria

Arq. Alvaro García Resta / Arq. Martín R. Torrado

Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte, Subsecretaría de Proyectos, Subsecretaría de Obras, Dirección General de Innovación Urbana, U.P.E Ejecución de Obras Especiales

Jefe de Gobierno: Horacio Rodríguez Larreta; Ministro: Franco Moccia; Subsecretario de Proyectos: Álvaro García Resta; Subsecretario de Obras: Marcelo C. Palacio; Director General de Innovación Urbana: Martín R. Torrado, Directora M. Florencia Piñero Villar.

Jerónimo S. Bedel / Mariano Clusellas / Federico E. Marino / Francesc Planas Penadés / Ricardo C. Fernández Rojas.

Alejo Martínez Carricart / Federico A. Gasipi / Sebastián D. Alonso / Andrea Paladin / Gabriela Axelrud / M. Lucía Ayerbe Rant / Ayelén Bazán / Brenda Belascoain / Lorena C. Brahim / Martín Buero / Paola Branzini / Laura Capitanelli / M. Silvia Casañas / Marcela B. Castresana / Sebastián E. Cipolloni / Martín Cohen / Claudia I. Conte Grand / Pablo S. Compagnoni / Cecilia Fernández García / Mauro J. Gómez / Jonathan Lee / Andrés Liguori Run / Clara Magnanini / Mara Menéndez / Verónica Nerome / Gustavo A. Ojeda Ton / Florencia Gabriela Oranges /Pamela Ortíz / Silvina M. Pietragalli / M. Laura Plans / Gerardo Raffo / Hernán A. Rosenzveig / Claudia B. Santaló / Pablo A. Tambutti / Marcela C. Tosoni / Sandra M. Tuya / Sofia I. Ulivi / / María Laura Plans / Pablo A. Ledo Koliesnik / Ayelén Bazán.

Artes visuales, Javier Gorodner

Av. Escalada y Av. Fernández, Villa Lugano, CABA

2016

2017

La construcción del edificio se completó en 7 meses.

3.787 m2

1.930 m2

Dirección de Obra: Arq. M. Florencia Piñero Villar; Arq. Mónica Baña

Project Manager: Andres Cardoso