Concurso Iberoamericano de Ideas 5 Miradas Estratégicas para el Área Metropolitana de Rosario (Capitán Bermúdez)

Dra. Arq. Mariana Debat, Mg Arq. Román Caracciolo Vera y Arq. Simón Salvachua

Ícono

La propuesta del concurso para la transformación de la costa de Capitán Bermúdez en el Área Metropolitana de Rosario se sustenta en la idea de conversión en una nueva centralidad metropolitana a partir de construir MEJOR CIUDAD. Con ello no se pretende completar la mancha urbana, que se extiende a lo largo del borde fluvial, sino construir un nuevo espacio urbano metropolitano. Construir mejor ciudad significa repensar en una nueva forma de concebir la ciudad latinoamericana, como un espacio urbano con una relación interescalar ciudad – territorio compleja.

A partir de comprender la dinámica metropolitana del sector condicionada por su organización espacial que tiene en la ruta Nº11 su principal conector metropolitano y de acceso local; la presencia de las trazas del ferrocarril y la imponencia del río Paraná y de un territorio natural de alto valor paisajístico coronado con el frente costero, se propone su reposicionamiento metropolitano. Se apuesta a un modelo que tienda a consolidar el carácter urbano-metropolitano del eje a través de la reconversión de la ruta Nº11 como nuevo corredor de movimiento intermodal regional, la reprogramación urbana con equipamientos y nuevas actividades económicas y la generación de un nuevo parque de escala territorial.

La organización se apoya en un Parque Territorial a lo largo de la costa del Paraná y una Avenida Metropolitana como espacios estructurantes, articulados con piezas de actividades y equipamientos de carácter urbano y metropolitano posicionados de forma transversal a las anteriores, y complementadas por un conjunto de unidades vecinales relacionadas a las áreas residenciales existentes.

Equipo de proyecto

Contexto

La ordenación espacial propuesta se apoya en la lectura de la matriz biofísica y las huellas humanas heredadas que definen líneas estructurantes como forma de construir una nueva identidad urbana. Atiende especialmente a lo no construido pero también a los vínculos con las formas de ocupar el territorio, para compatibilizar el desarrollo humano con las características del paisaje natural, buscando preservar los valores más relevantes, y a la vez, orientar la ocupación hacia aquellas líneas y formas que configuran el lugar.

Acorde a esta lectura, el proyecto propone dos frentes lineales bien definidos, uno natural y otro artificial. El primer frente, el natural, está conformado por un gran Parque Metropolitano ubicado sobre la costanera del río Paraná, que da continuidad y conforma un sistema, sobre la costa, con los demás parques metropolitanos del Área Metropolitana de Rosario. Pero al mismo tiempo constituye un nuevo espacio colectivo de identidad y de mejora de la calidad de vida para el sector. Para conseguir liberar esta gran superficie y dar lugar a un parque se propone la concentración de la edificación frente a su dispersión. Esta opción además permite una densidad de población suficiente que garantiza la diversidad de usos, la mixtura tipológica y el uso intenso de los distintos espacios públicos propuestos.

Dentro del parque, y ubicado en antiguas edificaciones existentes recuperadas, se propone la creación de la Multiversidad; que consiste en un polo universitario de investigación donde podrían alojar instituciones universitarias tanto públicas como privadas haciendo uso de instalaciones comunes y promoviendo la interacción institucional, científica y académica. Una vía paisajística acompaña el borde del parque, articulando la transición entre los espacios construidos y la naturaleza del Paraná. El espacio público de borde actúa como puerta cívica hacia la naturaleza a través de diversos lugares de encuentro, estancia y servicios varios. En el otro frente, el proyecto plantea la formulación de una nueva fachada urbano-metropolitana constituida por un re-diseño de la ruta Nº 11 para convertirla en una vía con valores urbanos y una placa con actividades metropolitanas. El nuevo eje metropolitano apuesta por la movilidad intermodal. El ancho actual de la ruta Nº 11, sumado a la presencia de antiguas trazas de ferrocarril se presenta como una oportunidad para la implementación de un nuevo sistema de transporte de pasajeros público masivo metropolitano que conviva con las vías para la movilidad privada y de autobuses y bici-sendas. La placa con actividades metropolitanas se desarrolla de forma longitudinal y contiene usos diversos, como actividades financieras, oficinas, hoteles, comercios metropolitanos y terciario en general, acompañado de residencias colectivas. Se propone una serie de edificios con una fuerte imagen necesaria para conformar una fachada identitaria y simbólica de la escala metropolitana buscada.


Materia

Complementariamente al parque y la fachada metropolitana se proponen cuatro ejes transversales de actividades y equipamientos urbanos-metropolitanos. Estos ejes vinculan, a través del espacio público, los dos frentes del proyecto, la fachada metropolitana y el frente natural hacia el río. Del mismo modo, son piezas que articulan los espacios metropolitanos, urbanos y barriales. Cada uno tiene diferentes especializaciones: eje de Investigación, desarrollo e innovación, eje cultural y deportivo, eje comercial y de mercado público y finalmente eje cívico-sanitario.

Cada uno de los ejes está acompañado por una célula de gestión bio-ambiental que contienen usos y servicios destinados a la gestión ambiental del proyecto como estación trasformadora de energía, centro de generación de energía solar, recinto de manipulación y gestión de residuos, depósitos para aguas pluviales, centro de control y seguridad, y unidad polivalente de bomberos y defensa civil, entre otros.


Sistema

Un conjunto de unidades vecinales completan el proyecto. La unidad vecinal es la unidad básica funcional y de composición de la propuesta. Cada una de estas unidades vecinales está conformada por la idea de \”manzana de manzanas\”, que además de las tipologías residenciales comprende equipamientos, actividades comerciales y espacios públicos de escala barrial, con la idea de poner el eje en la vecindad como centro de la vida social. Estas unidades buscan promover la diversidad social a través de la incorporación de diferentes volumetrías flexibles que permitan alojar una variedad de tipologías y variar su morfología resultante para adecuarse a su construcción en el tiempo. Entre la diversidad tipológica se encuentran viviendas colectivas en tiras y torres, viviendas unifamiliares, unifamiliares agrupadas (las viviendas de integración social se mezclan de forma aleatoria entre las diferentes tipologías); ubicadas todas de formas mixturada evitando la generación de grupos homogéneos y sectorizados.

La distribución de los espacios públicos en la \”manzana de manzanas\” proponen espacios sociales de distintas naturaleza: los espacios colectivos, como estructuradores de la composición de la unidad (que en la mayoría de los casos devienen de verdes naturales existentes) y articuladores de los diferentes equipamientos y los espacios semi-privados de cada sub-unidad como lugares de extensión de la vida privada y de mejora de las condiciones de habitabilidad, a la vez que promueven la equidad entre los diferentes tipos sociales. En cuanto a la movilidad interior se busca reducir a la mínima expresión posible el espacio destinado al automóvil. Para ello se proyectan calles de velocidad restringida (+10km/h o 15km/h) con lo cual estos espacios se convierten en lugares donde predomina la movilidad peatonal y de ciclistas, reconvirtiendo áreas de paso en espacios de encuentro.


Vínculos

El proyecto concibe este nuevo espacio metropolitano como un lugar complejo y diverso, funcional y espacialmente, donde se persigue generar una forma urbana cohesionada, diversa y flexible, con una densidad razonable, donde se promueva la mixtura social y la calidad de espacios públicos barriales y que, al mismo tiempo, garanticen el vecindario como centro de las relaciones sociales.
La idea de concebir un nuevo espacio metropolitano con características de urbanidad que superan de forma amplia a las lógicas de gran parte de la ciudad existente, obliga, de alguna manera, a trabajar sobre las vinculaciones de este nuevo espacio con el resto del contexto metropolitano, para evitar la auto segregación y aislamiento.

Cada faceta del proyecto está pensada en función de su aporte a la lógica de la ciudad y del área metropolitana además de la propia. Cada capa que se trabaja define un sistema de continuidad con las demás escalas y que excede, por lo tanto, a la propia área de intervención.

Desde la concepción del parque metropolitano costero como un fragmento del frente metropolitano en continuidad con el resto del territorio rosarino, hasta la comentada reconversión de la ruta nº11 en una avenida cargada de actividades e identidad metropolitanas, son acciones de significancia territorial. El transporte público de nueva generación (trenes ligeros, tranvías metropolitanos, buses rápidos) se ofrece como opciones acordes a las nuevas lógicas de movilidad que acercan y conectan la región con esta nueva centralidad.

De igual manera, también la avenida parque, la multiversidad, los ejes de equipamientos y las propias unidades vecinales, no actúan como elementos aislados dentro del proyecto, sino que trabajan como expresión de continuidad con el contexto y la región en general. De esta forma se busca concebir la ocupación humana en el territorio como forma que colabore en reformular los cánones de construcción de ciudad que nos caracterizan como sociedad.


Investigación

El proyecto establece una serie de criterios en materia de sostenibilidad, no solo ambiental sino también económica y social. La propuesta se basa en cuatro conceptos fundamentales, cuya concreción, permite alcanzar los objetivos de sostenibilidad y determinar la factibilidad del plan:

La compacidad y la funcionalidad: determinan los parámetros deseados en materia de ocupación del suelo, la cantidad y calidad del espacio público y habitabilidad y en relación a la movilidad y los servicios generales. La complejidad se daría a partir de las articulaciones, mixtura y escalas de las actividades propuestas, la diversidad de usuarios y de la variedad de espacios abiertos públicos. La eficiencia, entendida en materia de metabolismo urbano y energía en función de la producción energética, consumo, calidad del aire, etc. La cohesión social, entendida desde el fomento de la mixtura social y su convivencia armónica, desde la accesibilidad a servicios generales y la dotación de equipamientos y espacios públicos que promueven la interacción y la integración social.

En base a estos principios y/u objetivos, el plan propone un nivel de densidad y compacidad adecuado mínimo para garantizar una cierta vitalidad para el espacio público y para la viabilidad económica de las actividades. Este factor facilita el acceso a los equipamientos, servicios y transporte desde cualquier punto del proyecto, aumentando la eficiencia en materia de consumo energético y de movilidad generada. A su vez, la complejidad de las piezas urbanas, en función de la multiplicidad de actividades que cohabitan el espacio físico, respondiendo igualmente a las diferentes escalas, aumenta la riqueza del fragmento urbano propuesto. Por último, la diversidad tipológica permite la coexistencia de diferentes clases sociales, mientras que la calidad del espacio público diverso y variado, y la facilidad de acceso desde el transporte público a diversos equipamientos y espacios abiertos promueve la cohesión social como factor fundamental de sostenibilidad.

Finalmente, el plan concibe la operación urbanística como una acción de gestión y factibilidad desde diferentes puntos de vista. En primer lugar, a través de la etapabilidad y progresividad en la construcción de las diferentes piezas del conjunto, planteando alternativas en función de los escenarios económicos futuros. El factor tiempo establece fases de ejecución diferentes, en función de la consolidación de los nuevos tejidos. En segundo lugar, la factibilidad económica se prevé desde la generación de recursos propios de la operación a partir de la posible etapabilidad, sin depender solamente de recursos financieros externos.

Finalmente,
Construir más ciudad es pensar nuestra ciudad…. pero mejor.

Prácticas Públicas

Ficha Técnica

Sustentabilidad física y social

Dra. Arq. Mariana Debat, Mg Arq. Román Caracciolo Vera y Arq. Simón Salvachua

Gobierno de la Provincia de Santa Fe, Ente Coordinación Metropolitana (ECOM)

María Sol Vila, Betiana Berger, Sofia Mollinedo

Localidad de Capitán Bermúdez, Rosario

Septiembre 2016

340 hectáreas

1.300.000 m2 aprox

Primer Premio del Concurso Iberoamericano de Ideas 5 Miradas Estratégicas para el Área Metropolitana de Rosario para la Costa de Capitán Bermúdez. Promovido por el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, Ente Coordinación Metropolitana (ECOM) Metropolitana - Unidad de Planificación y  Gestión Estratégica Rosario Concurso Iberoamericano de Ideas 5 Miradas Estratégicas para el Área Metropolitana de Rosario