Edificio Deán Funes

Arq. Lorenzo Lavaroni

Ícono

El edificio plantea desde ya, una nueva condición del límite urbano existente, debido a los últimos cambios producidos en el Código Urbano, que pretenden una nueva densidad edilicia para el sector. El particular skyline irregular, de la morfología resultante de las condicionantes endógenas del organismo arquitectónico plantea la oportunidad de generar el necesario dialogo con el actual entorno heterogéneo y fundamentalmente con la posible imagen urbana futura. La expresión casi excluyente de los elementos de la composición que refuerzan la verticalidad de la obra, nos remiten y anticipan esa otra situación urbana eventual, que se avecina.

Lorenzo Lavaroni

Contexto

El terreno, situado en un sector residencial de baja altura, en proceso de renovación, debido a la reforma del Código de Edificación de la ciudad de Rosario, prevé una altura máxima de Planta Baja y 3 pisos altos, FOT liberado y un FOS alto, de aquí que se plantee una ocupación horizontal máxima por medio de una estrategia de retranqueo eficaz, para iluminar y ventilar la mayor cantidad de ambientes por piso, generando esto como resultado, la base sobre la que desarrolla la resolución distributiva del edificio. De allí, la disposición particular de los ingresos a las unidades residenciales junto a la escasa profundidad de lote, plantea la necesidad reducir el núcleo de circulación vertical a su mínima expresión: la escalera, de esta manera sus descansos se tornan palieres a medio nivel que condicionan y definen la morfología de la obra.

Lorenzo Lavaroni. Diego Cresevich.

Materia

Una obra de modesto presupuesto y bajo mantenimiento destinada a residencia en alquiler, a ejecutar por un número pequeño de operarios con una distribución que exigía luces pequeñas, determinó la utilización de una estructura muraria de mampostería de bloques de cemento reforzada con hormigón para acrecentar su resistencia. Esta idea de mampuesto se extendió luego a otros elementos de la obra, que si bien no han de colocarse con “una mano”, si se han de colocar en el lugar sin el uso de ningún mecanismo más allá de la fuerza humana. Tanto los escalones del núcleo circulatorio, como las barandas/mesadas/parasoles que ofician de arrostramiento del sistema murario se hallan premoldeados “in situ” y colocados solo por medio de la fuerza física de grupo pequeño de operarios. Los entrepisos fueron ejecutados en viguetas, y un armazón metálico de apuntalamiento con guías superiores adosadas, permite enrasar el hormigón de compresión generando una carpeta final en la operación de hormigonado, lista para recibir los solados flotantes de terminación. La utilización de bloques medios para ejecutar muros calados que ofician de protección solar/rejas/barandas en balcones y palieres permite gran economía de recursos y poca incidencia de rubros especializados.

Lorenzo Lavaroni. Diego Cresevich.

Sistema

La decisión de construir con bloques de hormigón homogéneos y de gran exactitud en sus dimensiones, los que unidos con adhesivo plástico-cementicio por medio de una junta muy delgada (2-3mm.), implica una alta precisión en el dimensionamiento de los componentes del proyecto, en función de sus relaciones entre sí y con la totalidad. Debido a esto, modulación del edificio tanto en horizontal como en vertical se hizo obligatoria, la dimensión 19 cmts, sus múltiplos y divisores rigen toda la métrica de la obra, complejizando en alguna medida la etapa de proyecto, pero simplificando la actividad constructiva y su seguimiento.
El desafío que el desnivel definido entre las dos mitades del edificio generó, a raíz de la concepción de palieres como descansos de escalera y la necesidad de continuidad constructiva de los arrostramientos de hormigón horizontales ineludibles del sistema murario, devino en estrategia formal que resolvió la percepción escindida en mitades de la totalidad de la obra. Así, los parasoles de una mitad se continúan en barandas/mesadas en la zona contigua y viceversa, generando un entramado en la zona central, que establece el “motivo” principal. En la zona de ingreso estos arrostramientos se amplían en un alero, que define un espacio semicubierto a modo de hall urbano de baja altura que establece un dialogo escalar con los edificios vecinos. En la escalera/palier, que como espacio central de circulación, articula el bloque trasero y delantero, escalones como vigas arriostran sus muros de soporte constituyendo una celosía que permite la transparencia y junto con los cierres exteriores de muros calados generan una atmosfera muy particular de luces y sombras que se exacerban debido a su situación este/oeste.

Lorenzo Lavaroni. Diego Cresevich.

Vínculos

Cada proyecto en particular establece un vínculo con las intervenciones que le anteceden y preceden. Aquellas estrategias que planteamos aparecen como re-creaciones de otras existentes y serán base de futuras elucubraciones propias o ajenas, así la arquitectura expresa su condición de creación colectiva y en permanente evolución. Las decisiones de proyecto fluctúan en cierta medida entre el apego a lo convencional del saber colectivo y lo excepcional propio de la actitud innovadora, cada obra es en sí un documento de este acontecer y es necesario cierta cuota de reflexión para establecer su filogenia.
En este punto no podemos más que notar que esta obra debe su estrategia distributiva al edificio de viviendas sobre la Rué Franklin (Arq.Perret, Paris, 1903), en cuanto su estrategia de “redent” para lograr una maximización de las condiciones de iluminación y ventilación, por otra parte, materialmente se enlaza con la obra de bloques del llamado Barrio Rucci (Ing. Previgliano, Rosario, 1975) que expresa en su morfología, claramente las limitaciones constructivas en el uso de muros de bloques de hormigón, esto junto con otras experiencias constructivas propias en muros de bloques de hormigón con mortero cementicio-plástico y prefabricación liviana “in situ”.

Lorenzo Lavaroni. Diego Cresevich.

Investigación

La investigación/experimentación es inherente a la actividad proyectual, los conocimientos que conforman nuestro saber disciplinar no devienen en general de investigaciones paralelas, escindidas de la actividad proyectual, sino que se nutren de experiencias pretéritas y su puesta en práctica requiere de adecuaciones que necesariamente implican cierto grado de incertidumbre y basan su pertinencia en operaciones de índole heurística, los resultados a la vista en los procesos constructivos y el nivel de apropiación de los espacios producto de estas operaciones, por parte de los usuarios en general determinan la eficacia o no, del proceso anticipatorio propio de lo proyectual.
En esta situación la masividad en el uso de bloques de hormigón, adheridos con adhesivo para cerámicos, el uso de elementos premoldeados “in situ” para repetir encofrados, que se definen como más precisos (chapa galvanizada) y la eliminación de carpetas y contrapisos sobre las losas, ha permitido un ahorro de tiempo y materia sustancial sin el cual no habría sido posible su concreción. La estrategia distributiva hizo posible a su vez el ahorro de espacio superfluo y por lo tanto en la exigua superficie destinada para este edificio residencial ha sido posible definir espacios relativamente holgados para los estándares actuales, en este caso los usuarios y el tiempo dirán.

Lorenzo Lavaroni
Practicas Profesionales

Ficha Técnica

Políticas de oficio, tradición e innovación

Arq. Lorenzo Lavaroni

Arq. Lavaroni

Deán Funes 2025, Rosario, Santa Fe, Argentina

2013

2013

2016

669 m2

669 m2

Este proyecto trata de un edificio mediano pequeño de escaleras, muy compacto, cuya altura es de planta baja y tres pisos altos, el que está destinado a residencia en alquiler y consta de 17 departamentos de un dormitorio de unos 31,00 m2, más un local comercial en planta baja.