Edificio Pueyrredón 1101

Pablo Gagliardo

Ícono

En la intersección de dos calles transitadas, el edificio se percibe como una pequeña pieza de brutalismo, que brinda apertura, dinamismo y continuidad espacial.

© Ramiro Sosa

Contexto

El edificio está ubicado a pocos metros de las principales avenidas y centros universitarios de la ciudad de Rosario, creando el ambiente ideal para jóvenes y estudiantes. De esta manera, el edificio contribuye a la ciudad y a su mercado inmobiliario, respondiendo a la creciente demanda de vivienda en el área para jóvenes profesionales y estudiantes universitarios de ciudades vecinas.
El terreno es la esquina noroeste de una manzana de mediana altura y pequeña escala. En este contexto, el edificio se convierte en protagonista, siendo visto y reconocido fácilmente por personas y vehículos que pasan. Las regulaciones de la ciudad permiten la ocupación total del lote. De esta forma, todos los apartamentos pueden ventilarse y abrirse a los dos frentes, mejorando la conexión directa entre la calle y los espacios interiores del apartamento, además de privilegiar la calidad y la iluminación natural de los espacios interiores.

© Ramiro Sosa

Materia

El uso del hormigón a la vista resuelve integralmente su estructura y envolvente, logrando así una arquitectura despojada de fuerte calidad expresiva con un noble envejecimiento.
A través de su estructura, se crea un patrón de superposiciones, como un juego de «vacío y lleno»: alternando balcones hacia adelante y hacia atrás, desenfocando su silueta y generando visuales cruzadas en el interior con grandes balcones arbolados de doble altura.
Se busca, que las vigas perimetrales sean invertidas y funcionen como barandas de balcones o antepechos para fortalecer el diálogo entre el espacio interior y exterior; de este modo, no existen elementos estructurales limitantes, otorgando gran flexibilidad a las plantas. Se entienden los cielorrasos de sus balcones, como el plano principal de fachada que da continuidad entre el interior y el exterior, y que a su vez se transforma en parapeto del balcón superior, conformando de esta manera una pieza de hormigón visible desde la calle y la ciudad.

© Ramiro Sosa

Sistema

El edificio cuenta con tres tipologías diferentes por piso: estudio, lofts y apartamentos de un dormitorio, donde la premisa principal es la espacialidad y la continuidad de los interiores. Tienen sus «áreas húmedas» formando una pieza común integrada en el sector central de la planta. El resultado es un espacio puro y neto, que enfatiza la condición de un edificio de uso mixto que responde a diferentes demandas de la sociedad, como trabajar o vivir. El diseño interior de las unidades ofrece espacios libres y luminosos, por lo que el valor agregado está en su balcón, que se plantea como un espacio continuo en relación con el interior, al extender los límites visuales de los ocupantes.
En sus plantas superiores, el proyecto tiene dos niveles con espacios comunes, terrazas verdes y piscina, para actividades sociales y de recreación para los habitantes y sus invitados, además de permitir impresionantes vistas panorámicas de la ciudad.

© Ramiro Sosa

Vínculos

Se proyecta un ingreso en doble altura, como continuación de la vereda pública con abundante vegetación y un bicicletero, favoreciendo una vida más sustentable, y en contacto con la naturaleza. De esta manera, la entrada al edificio se lleva a cabo a través de una gran «plaza interior». Este espacio vincula la vida pública y privada, proporcionando la permeabilidad y la conectividad urbana, a través de su trayectoria y continuidad espacial y visual.
Algo mas llama la atención de este espacio, colgando de un andamio de metal de se han dispuesto ganchos de diferentes longitudes en las que se cuelgan las bicicletas de los residentes. Este tipo de mobiliario, cambia la perspectiva: lo que se percibe como perturbador en muchas entradas de edificios, aquí cumple un rol de creación de identidad. Las bicicletas no están ocultas, sino que están expuestas como obras de arte.

© Ramiro Sosa

Investigación

El edificio cuida el medio ambiente local, contribuyendo con diseño urbano y nuevas áreas verdes, que superan las que existían en la casa construida anteriormente en el sitio. La vegetación juega un papel central, suavizando el hormigón visto dominante en el exterior. El proyecto tiene como objetivo promover y proporcionar calidad de vida a sus residentes, estableciendo una interacción continua entre su interior y el entorno inmediato. Por esta razón, cada unidad está dotada de un amplio espacio privado al aire libre, actuando también como un área de transición entre el enérgico entorno público y la atmósfera privada de cada apartamento. A su vez, la incorporación de espacios recreativos y de descanso en sus plantas superiores, otorgan inmejorables vistas de la ciudad a todos sus habitantes.
Por estos motivos, el proyecto agrega valor arquitectónico al mercado inmobiliario, generando una mayor rentabilidad al ser una oferta nueva, superior a otros proyectos del mismo carácter.

© Ramiro Sosa
Practicas Profesionales

Ficha Técnica

Paisaje y ciudad

Pablo Gagliardo

Estudio Pablo Gagliardo

Sebastián Larpin, Arq. Lucía Galfione, Arq. Betiana Ferrero

Pueyrredón 1101

2011

2014

2016

1530 m2