Encuentros de Producción - Producción del Común

Cuadrado, Victoria y Deyheralde, Javier

Ícono

En la medida en que la metrópolis es el lugar de los encuentros y que es el espacio del común –de las personas que viven juntas, compartiendo recursos, comunicando, intercambiando bienes e ideas- y, entendiéndola como una composición abierta compuesta por fragmentos y montajes, que son parte de una totalidad, resulta de gran importancia entender la forma y el comportamiento de los elementos que articulan dichos fragmentos, en especial los lugares de encuentro para desplazarse, trabajar o disfrutar y que, en consecuencia, son los lugares en donde la calidad de los encuentros y la producción del común tienen mayor relevancia.

Estos elementos se traducen no sólo en el espacio público, conformado por la trama urbana de calles, avenidas, rutas, plazas y parques, y en los equipamientos educativos, culturales y deportivos; sino también en los lugares de trabajo que en la metrópolis comienzan a ser, también, “lugares públicos”. Esta transformación se contrapone con los conceptos sobre los cuales se ha construido la ciudad industrial, en donde el espacio de la industria está dentro de la ciudad, pero, sin embargo, no deja de estar separado. Los trabajadores producen en la fábrica y luego cruzan sus muros para distribuirse en la ciudad para el resto de sus actividades vitales.

En este marco, el territorio del Partido de General San Martín presenta lugares de cualidades particulares de producción del común y encuentros: por un lado, las fábricas y predios industriales que generan condiciones físicas que no propician la producción de un común positivo en la metrópolis hacia el espacio urbano; a su vez que las villas y asentamientos están rodeados de formas negativas del común y sometidos a encuentros perjudiciales. Por el otro, los corredores existentes, como elementos lineales, tienen gran influencia en la cantidad de encuentros que se producen en la metrópolis por su carácter de articuladores entre fragmentos y por concentrar actividades de distinto tipo, predominantemente comerciales. En estas formas en que se presenta el espacio del común, se estudiarán sus relaciones.

Imágenes de elaboración propia.

Contexto

Una de las cualidades que define a la metrópolis es el encuentro impredecible y aleatorio, es decir, de encuentros entre singularidades, no sólo con aquellos a los que uno no conoce, sino también con aquellos que vienen de otros lugares. La mayoría de los encuentros se realiza bajo el control estricto de la forma de lo urbano que la constituye y, en este sentido, todas las metrópolis contemporáneas son patológicas en la medida en que sus jerarquías y divisiones corrompen el común y bloquean los encuentros benéficos.

De esta manera, los corredores que atraviesan todo el partido, se constituyen como piezas con la capacidad de articular las diferentes jerarquías y divisiones del mismo, pero que a su vez los encuentros que allí se realizan no escapan del control de la forma urbana que la compone. En su carácter de corredores con actividad predominantemente comercial, se reconoce el caudal de afluentes como un material de proyecto a potenciar en sus relaciones de encuentro, ya que el concepto de encuentro que hemos utilizado hasta ahora como característico de la metrópolis, tan sólo es pasivo y espontáneo. Sin embargo, según la analogía planteada por Hardt y Negri entre la producción de la fábrica y de la metrópolis, para que esta última sea para la multitud lo que la fábrica era para la clase obrera industrial, debe ser no sólo un lugar de encuentro, sino también de organización y política.

En este sentido, se selecciona como área sujeta a proyecto no sólo la forma urbana que constituye el espacio público de los corredores que atraviesan el partido, sino que se extiende hacia situaciones que generan una variabilidad sobre la trama urbana y hacia relaciones con corredores secundarios, que incluyen condiciones físicas desfavorables de la residencia, el comercio y la producción. Se reconfigura así, su espesor.


Materia

Mediante la reconfiguración del espesor del corredor principal J.M. Campos hacia Sáenz Peña, el área de proyecto urbano queda determinada por presentar distintas situaciones de compacidad de diferentes escalas. Por un lado, la de la ciudad industrial y los grandes predios deportivos y de salud, que en su relación con la trama urbana, no sólo no permiten ser atravesados, sino que tampoco admiten relación alguna con su exterior inmediato, ya sea edificaciones industriales de gran escala, o grandes extensiones de espacio verde delimitadas por muros. Por el otro, la de los asentamientos, con una compacidad extrema de construcción, siendo de las más densas del partido.

En el primer caso, con la presencia de ‘enclaves’, las características definitorias de la metrópolis degeneran, cuando deja de ser un espacio del común y del encuentro con el otro, deja de ser el lugar de comunicación y cooperación. En el segundo caso, si bien los asentamientos se encuentran rodeados de formas negativas del común y están sometidos a encuentros perjudiciales, se crean redes informales de comunicación, intercambio y cooperación que producen común.

El proyecto toma decisiones sobre estas formas urbanas y reorganiza físicamente la metrópolis agregando significado de las nuevas formas de producción de la ciudad biopolítica: donde el espacio de la producción económica y el espacio de la ciudad tienden a superponerse. Los trabajadores producen en toda la metrópolis, de hecho, la producción del común está tornándose en la vida misma de la ciudad.
La biopolítica puede definirse como el poder de la vida de resistir y determinar una producción alternativa de subjetividad. Los acontecimientos de resistencia no sólo tienen el poder de escapar del control, sino también de crear un nuevo mundo. Foucault hace hincapié en la producción y la productividad del acontecimiento, que exige una mirada prospectiva antes que retrospectiva. El acontecimiento está dentro de la existencia y de las estrategias que la atraviesan.

Estas experiencias de resistencia que se manifiestan dentro del territorio, se dan en las fábricas recuperadas y en su forma de organización mediante el cooperativismo, que se extenderá hacia las nuevas formas de producción propuestas.

Estrategias Generales

– Articular los corredores principales con los complementarios,
extendiendo su carácter lineal de afluencia y generación de encuentros a sus áreas de confluencia.

– Diversificar la actividad de los corredores,
relacionando la actividad comercial y productiva con equipamientos que refuercen los encuentros generando vínculos de organización.

– Generar espacio público simbólicamente representativo de valores políticos más generales,
atribuyendo condiciones físicas para la producción positiva del común, en relación a los lugares con condiciones desfavorables que representan valores negativos del común (villas y asentamientos, polos industriales, enclaves).

– Relacionar al espacio público con equipamientos comunitarios,
que evidencien las nuevas formas de producción propuestas en relación a los nuevos tipos de encuentros, a través de la actividad comercial, productiva y residencial, mediante actividades culturales, recreativas, educativas y de capacitación.


Sistema

En la toma de decisiones sobre las formas urbanas y la reorganización física de la metrópolis, resulta de gran significación operar sobre el lugar físico en donde se manifiestan las resistencias de la ciudad biopolítica, georreferenciadas en las fábricas recuperadas, y sobre las formas en que se manifiesta la ciudad industrial a través de los polos industriales, entendiendo que trabajar en la metrópolis significa mezclar supervivencias y cambiar jerarquías, en el camino de la recuperación del común y del tiempo social y colectivo.

Dentro de las estrategias generales, el territorio de 10Ha seleccionado presenta la oportunidad de operar mediante la densidad y la compacidad para generar suelos en donde el proyecto pueda desplegarse de manera representativa.

De esta manera, el trazado urbanístico se traduce, por un lado, en la apertura de un corredor en relación a un eje vial que se propone potenciar como un nuevo articulador del partido. Por el otro, atravesando las escalas de la ciudad industrial. Estas aperturas se vuelven significativas si se toma en cuenta que empiezan a mediar entre elementos que no admitían relaciones con su exterior inmediato: los polos industriales y los grandes predios deportivos privados.


Vínculos

Esta mediación se da a partir de componentes de espacio público y equipamientos de diferente escala. La reconfiguración del espesor de los corredores principales a través de su extensión hacia los complementarios, se vuelve efectiva a partir de un PARQUE, con su consiguiente equipamiento de difusión y exposición. La figura de una institución pública significa el punto de partida para la reorganización urbana del área y de la ciudad, y constituye la pieza fundamental del encuentro, tanto de singularidades, como de organización y política a través de la participación ciudadana.

La siguiente escala de espacio público, una PLAZA, constituye la pieza que prevé la integración del trabajo a los lugares de residencia y a las condiciones de la vida cotidiana, al mismo tiempo que se transforma en el lugar público de acontecimientos colectivos de participación barrial. Se despliega estratégicamente sobre el corredor urbano propuesto, entre suelo de los polos industriales y predios deportivos, como una manera de cuestionar sus respectivas ubicaciones dentro de la metrópolis y sus relaciones de compacidad-densidad, así como los valores políticos que representan, con el objetivo de que lo urbano colabore a salir de la repetición sin experiencia y de la violencia simbólica de la vida cotidiana. La creación de tejido mixto en estas 10Ha de proyecto permite operar sobre la compacidad de las villas y asentamientos de las estrategias generales de 50Ha.

Por último, respecto a los polos industriales, se plantea la apertura de pasajes internos, articulados a un PATIO de asamblea de participación de los trabajadores de las fábricas y de las cooperativas, asociado a un equipamiento que resignifica una edificación existente, y que incluye tipos de actividades culturales que permiten la reactivación de usos.


Investigación

En su despliegue de las 10Ha, el proyecto propone acercarse a la experiencia casi inabordable que es la Metrópolis, regenerándola y transformándola, estableciendo componentes que intentan corregir las nociones hegemónicas de orden y desorden del mercado. Mediante operaciones de escala, estos componentes se irán extendiendo en los corredores existentes, generando los distintos tipos de espacio público y equipamiento que complementen su actividad predominantemente comercial, generando así en estos articuladores urbanos los encuentros de producción – producción del común previstos en las nuevas formas de producción de la ciudad biopolítica, en su máxima expresión de integración.

“La gran riqueza de la metrópolis se pone de manifiesto cuando el encuentro feliz tiene como resultado una nueva producción del común –cuando, por ejemplo, las personas comunican sus diferentes conocimientos, sus diferentes capacidades de formar cooperativamente algo nuevo-. En efecto, el encuentro feliz produce un nuevo cuerpo social que es más capaz de lo que cualquiera de los cuerpos particulares era en solitario.”

Commonwealth. El proyecto de una revolución del común
Michael Hardt y Antonio Negri

Prácticas Académicas

Ficha Técnica

Paisaje y ciudad

Cuadrado, Victoria y Deyheralde, Javier

FADU / UBA

Cátedra Jaimes

Arq. Jaimes, César y Arq. Ruiz, Rubén

FADU / UBA / Cátedra Jaimes

2016

Marzo 2016

Julio 2016