Espacio Educativo "El Abrojal" Güemes

Ícono

Hablar del objeto de estudio es hablar de Escuela Pública Universitaria de nivel secundario en el barrio. Y hablar de escuela es hablar de educación. Al mismo tiempo, hablar de educación es siempre motivo de discusión. El dispositivo situado en el barrio Güemes de la Ciudad de Cordoba, se concibe como un “referente comunitario social” capaz de “potenciar el tejido existente y propiciando un mayor y mejor desarrollo en la zona”, buscando materializar los nuevos paradigmas en el ámbito educativo, para constituir una nueva vision de la esfera civica que pueda englobar tanto el adentro como el afuera de una institución de esta índole, hoy por hoy desligada de los sentidos de pertenencia de la juventud.

Gonzalo Arce Juan Teran Lautaro Tochi

Contexto

Los cambios manifestados a nivel mundial desde los años ’80, abarcados bajo el
término “globalización” produjeron (y producen) grandes transformaciones a nivel
físico, territorial, funcional, social, y una de sus grandes repercusiones se manifiesta
tanto en las relaciones de personas entre sí como las relaciones de éstas con el territorio.
En medio de este gran estallido mundial (o este “BigMac”) se asienta la des-articulación
entre individuos que se posan sobre ciudades que se extienden en sus bordes sin razón
alguna. Estas afecciones globales se manifiestan con mayor evidencia en los barrios históricos,
aquellos que en nuestra ciudad solemos reconocer como “barrios pueblo”, aquellos que
han crecido y se han desarrollado paralelamente y con gran autonomía. Cabe aclarar que
la cátedra de Arquitectura IV B en la cual nos desempeñamos, sostiene que “la
urbanidad es un soporte vital cargado de significados” y expone la propuesta de
intervención sobre barrio Güemes a partir de entender que su “esencia” se encuentra
próxima a desaparecer. Cuando las decisiones inmobiliarias están regidas por valores mercantiles,
esa paulatina construcción es arrasada “produciéndose un proceso de impostación de
una falsa memoria sobre la memoria que había existido”.
El inevitable crecimiento poblacional se entromete en lo más profundo de barrio
Güemes. Su historia, su memoria, sus rincones, sus anécdotas, su gente, su esencia, se
ven amenazadas por un espíritu “desarrollista” que utiliza el martillo hidráulico para
calmar sus ansiedades.


Materia

Se abordó la materialidad a partir de la lógica del lenguaje y la espacialidad, buscando un macroespacio contenedor del sin fin de relaciones que se esperan en esta institución. Este gran contenedor se termina conformando perceptualmente en una cascara de planos ciegos u obturados de mamposterías como envolvente vertical, y una cubierta liviana de chapa como envolvente horizontal superior. Se encuentran ligados de diferentes formas al basamento duro del proyecto, conformado por una estructura tradicional de hormigón. Las envolventes de mamposterías trabajaran de manera auto portante en algunos casos, o bien apoyadas en estructuras “marco” de perfiles metálicos, que se adosaran a los tabiques de hormigón. La cubierta en cambio, será soportada por grandes reticulados que permiten cubrir las luces necesarias para el desarrollo de las actividades internas. Los mismos encontraran un elemento de transición de dimensión notable para unirse con los tabiques de hormigón, con el fin de despegar a la cubierta de la estructura dura y poder otorgarle mayor liviandad al conjunto. Morfológicamente y tecnológicamente, se toma un enfoque sistémico y racional, que pueda responder con los mismos elementos desde los programas más duros hasta los más flexibles.


Sistema

La propuesta se desarrolla en una manzana particular de Güemes en un lote de extrañas connotaciones formales y con una topografía un tanto accidentada, sobre las calles San Luis, el Pasaje Benjamín Gould y la calle Gral. Artigas. Hacia el Oeste tiene vistas al “Parque Observatorio” sede del Observatorio Astronómico Nacional y hacia el Norte contacto directo con la plaza pública “El Abrojal” que hace de antesala peatonal.
Conforme a las características propias del barrio, en diálogo con el sector más residencial y teniendo en cuenta condiciones climáticas, se decide implantar una pieza que termine de configurar el borde de manzana hacia la cara Sur generando las mayores aperturas hacia la cara Norte con vistas hacia “el Abrojal”.
La totalidad del programa es contenido bajo una cubierta única que brinda unidad y presencia de gran impacto en un entorno principalmente residencial.
Contenido bajo la gran cubierta, el HALL se convierte en el corazón y en el nexo principal de la propuesta dado que es concebido como la “calle más pública” dentro de la institución capaz de articular no solo el espacio público propio del barrio (calle/plaza) y la escuela misma, sino también el sector más lúdico del programa (SUM, pileta) con el más privado (conformado principalmente por las aulas).
Se pretende, así, generar “naturalidad” en el movimiento promoviendo circulaciones, recorridos con variaciones espaciales en alturas, visuales, remates; favoreciendo relaciones sociales, cruces de miradas y encuentros ocasionales sustentados en una serie de espacios que se disponen bajo la gran cubierta liviana que se posa suavemente sobre los tabiques de hormigón a la vista.
Así, remitiendo a obras propias de la reciente transformación urbana de Medellín (citadas en sucesivas oportunidades por docentes de la cátedra) se intenta rescatar el “sentido de la vida comunitaria”. Un espacio que, lejos de pasar inadvertido, y lejos también, de posarse distante, es atravesado por el barrio pretendiendo conformar un nexo y punto de referencia en el mismo.


Vínculos

A partir del entendimiento y cuestionamiento de la problemática a tratar reconocemos previamente que el modelo educativo vigente se desempeña en estado crítico. Inmerso en un sistema en el que, como mencionábamos anteriormente, priman los intereses de mercado, la educación no es la excepción. Fruto de la coyuntura actual, la comunicación en los jóvenes se produce con mayor fluidez y significación fuera de la escuela que dentro de ella generando cierta distancia/apatía entre la Cultura Escolar y la Cultura Juvenil, cuestión que nos lleva a re-pensar, re-plantear, re-concebir la Cultura Escolar.
¿Cómo generar sentido de pertenencia? ¿Cómo espacializar dicha problemática? ¿Cómo articular actividades escolares con actividades extra-escolares?
Imposible escapar cuando se habla de arquitecturas de tipo educativa, a un referente local como la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, un tanto más distante en el tiempo pero no por ello menos importante. Referente por su concepción espacial y resolución técnica/formal pero referente también por trascender las fronteras de lo convencionalmente “educativo”. Referente porque convierte el programa tradicional en un programa complejo en el que conviven actividades “clásicas” junto con actividades extra-escolares que tienden a propiciar mayor vivacidad en torno al ámbito escolar. En esta encrucijada se logra empalmar, en nuestro planteo, el fuelle capaz de encender la relación entre dos culturas aparentemente disímiles y “fuera de sincro”: la Cultura Escolar y la Cultura Juvenil. Atrayendo e involucrando también familiares y ciudadanos que no necesariamente forman parte directa del sector juvenil.


Investigación

Barrios como Güemes no surgen de la noche a la mañana. Son entidades vivas que
enriquecen su tejido social a partir de la permanencia del habitante durante sucesivas
generaciones estableciendo y construyendo códigos, símbolos, comportamientos
identificatorios que no necesariamente son reconocidos por extraños.
Ante esta realidad, la propuesta de la cátedra se centra en la realización de “ensayos de
intervención en la ciudad construida” que consiste en la elaboración de imaginarios que
intenten rescatar cuestiones esenciales del barrio (si si, esas que son invisibles a los
ojos). No se trata ni de congelar el pasado ni tampoco negar el futuro, sino, entender (y
hacerse cargo) que la transformación del paisaje se hace inevitable y por tanto la
transformación de los vínculos sociales también. De allí surgen varios interrogantes:
¿Cómo encarar el futuro con la presencia del pasado? ¿Cómo lograr ciudades
compactas? ¿Cómo densificar Güemes sin afectar la vida a los viejos habitantes?
¿Cómo mantener la esencia del barrio? ¿Cómo garantizar la permanencia de los
habitantes? ¿Quiénes deben ser los nuevos habitantes? ¿Cómo debe ser la calle, el
espacio público? ¿Cómo las instituciones?
Mientras tanto, una fachada italianizante es demolida en Alberdi, una torre con vistas al
patio de doña Pocha es levantada en Gral. Paz y una vereda en Güemes es taponada por
decenas de autos que han llegado desde el más allá. Todo esto, ante la expectante y
silenciosa mirada de una facultad embebida de “buena onda”.
Surgen, entonces, nuevos cuestionamientos. ¿Qué rol debemos desempeñar los
arquitectos en esta sociedad? ¿Qué clase de profesionales forman nuestras facultades?
¿Para quiénes hacemos arquitectura? ¿Estamos capacitados para “construir ciudad”?
¿Hasta qué punto construimos ciudad o ella nos construye a nosotros?

Prácticas Académicas

Ficha Técnica

Políticas de oficio, tradición e innovación

Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño / UNC

Arce + Teran + Tochi / A4B FAUDI UNC

Ivan Kustich

Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño / UNC

Abril 2014

Noviembre 2014