FabLab Mendoza

Jonathan Gallinger, Sandra Mansilla Hsyu, Matias Nieto, Marcos Novaretti

Ícono

El proyecto se basa fundamentalmente en dos pilares. Por un lado el Tema, al tratarse de una tipología nueva; y por otro el Lugar, al estar implantado como parte de un conjunto existente y actualmente considerado Patrimonio Nacional: la Ex Bodega Arizu en Godoy Cruz, Mendoza.

Render de autoría propia

Contexto

La elección de esta temática nació como una inquietud propia del grupo, indagando acerca de cómo las nuevas tecnologías sumadas al diseño, en un futuro próximo podrían mejorar la vida cotidiana a las personas. Profundizando en esto, descubrimos que tienen un lugar de acción: los FabLab’s.

En lo que respecta al lugar elegido para su inserción, la Bodega Arizu resultó más que pertinente. En sus inicios, ésta representó valores de Vanguardia y Progreso que con el tiempo se fueron perdiendo. Por medio de nuestra intervención buscamos recuperar dichos valores, para re-posicionarla en el plano mundial, a través de una fusión entre el edificio original con los nuevos usos y requerimientos de la fabricación digital.

Como estrategia de conjunto, se generó una apertura hacia el corazón de manzana, convirtiéndolo en una gran plaza pública. Con la intensión de generar un espacio público memorable, se recuperó la riqueza espacial interior que otorgaban los arcos para convertirlos en protagonistas del lenguaje de fachada, el telón de fondo de todas las actividades sociales.


Materia

Para la materialización del edificio, en primera instancia se elaboró un minucioso análisis diagnóstico del estado de la construcción preexistente. Al mismo tiempo, resultó una premisa de diseño la utilización de los elementos estructurales que definían la esencia del conjunto, tales como los arcos de mampostería y las cabriadas de madera. Éstos tuvieron prioridad absoluta en el diseño, no sólo para la definición funcional de los espacios, sino buscando que aporten la riqueza del material en bruto al espacio interior del edificio.

Salvo en el subsuelo, en donde se optó por una estructura de hormigón armado a los fines del uso que iba a albergar, para el resto del edificio elegimos una estructura metálica independiente, ya que permitía duplicar la superficie de uso y otorgar mayor rigidez, sin opacar la esencia del edificio original.


Sistema

Al insertar el concepto de FabLab en el contexto local detectamos dos problemáticas: el desconocimiento que aún se tiene sobre ellos y la falta de una estructura que sostenga la continuidad de los prototipos hasta que lleguen a comercializarse. Por consiguiente, para lograr completar el proceso de producción, resultó necesaria la elaboración de un programa de arquitectura novedoso que contemplara tres usuarios: Neófito, Maker y Emprendedor.

Una pasarela que a través de postas muestra una síntesis del FabLab, pone la tecnología al alcance de quien lo visita por primera vez. El recorrido culmina en un elemento de mayor escala que se manifiesta hacia la plaza como un hito. La lógica para los otros dos usuarios, se basó en agrupar las máquinas y servicios en pastillas compactas a las cuales se “enchufaban” las áreas de trabajo concreto; dando respuesta a los requerimientos específicos de cada espacio, optimizando las instalaciones y adaptándose apropiadamente al módulo de las naves existentes. El hall de ingreso es el lugar de encuentro de todos los usuarios, los visitantes y los cotidianos. Al atravesar el control, un gran patio central es paso obligatorio para la distribución hacía cada sector del edificio.


Vínculos

A nuestro criterio, lo atractivo de la temática es que resulta completamente diferente, desconocida por la mayor parte de la sociedad y comprende una nueva tipología. Por eso mismo, el proyecto representó para nosotros un enorme desafío. Teníamos –y aún tenemos- la certeza que estos espacios de creación son el futuro, la novedad y la vanguardia en tecnología que en unos años, en países en desarrollo como el nuestro, será común encontrar.


Investigación

En conclusión y tras un extenso proceso de indagación, determinamos cómo las nuevas tecnologías sumadas al diseño, en marco de un edificio existente y referencial para la arquitectura mendocina sería el disparador para la creación de nuevas industrias creativas locales; logrando reposicionar la Bodega Arizu en el contexto mundial, y al mismo tiempo vinculándose con el contexto local, mediante la generación de la mano de obra y el aprovechamiento de los recursos del medio.

Prácticas Académicas

Ficha Técnica

Políticas de oficio, tradición e innovación

Jonathan Gallinger, Sandra Mansilla Hsyu, Matias Nieto, Marcos Novaretti

Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño - UNC

Tesis de grado / Arquitectura 6B

Arq. Carlos Regolini

Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño - UNC

2016

5100m2