MEMÓRIA SOCIAL DEL ESPACIO PÚBLICO EN LAS FAVELAS: Una ucronia llamada Manguinhos.

Carolina Dardi

Ícono

Como arquitectos urbanistas no solo debemos pensar las ciudades y sus espacios públicos, sino analizar las consecuencias de los proyectos de los cuales somos parte. Presentamos esta investigación cuya génesis es el resultado de un ciclo que comenzó en el año 2003, ante tanta información foránea sostenida como verdad absoluta, a partir de una observación-participante en el contexto de una travesía por América Latina, de aprendizaje e investigación por casi 13.000 km, durante 10 años, desde México hasta la Antártida, donde el foco fueron las diferentes formas de construcción de los espacios públicos como articuladores de las convivencias locales.
Esta Travesía por Latinoamérica, surge como herramienta para encontrar respuestas, fundamentos y confrontar diferentes ideologías, la cual denominamos “Pensamiento Urbano y Ciudad”, génesis del libro Urbanos Errantes, que fue una consecuencia de dicha reflexión; donde el énfasis fue colocado en la Memoria Social de las sociedades, desde una lectura urbana, social y antropológica.
Desde nuestra práctica como arquitectos urbanistas detectamos como en América Latina, el espacio público pasa a ser un foco de interés de las políticas gubernamentales de intervención urbana, motivadas por la explosión de vivienda informal, consecuencia de la insuficiencia de planificación; donde el énfasis es colocado en la regeneración urbano-social de estas áreas.
A partir de experiencias concretas de proyectos de reurbanización en las áreas periféricas ya implantados en Brasil, vemos cómo estos espacios urbanos comenzaron a ser pensados y proyectados como podríamos denominar de activadores sociales (JAUREGUI, 2016) de los procesos urbanos, pero acaban muchas veces transmutándose. Vemos que algún denominador común se repite en algunos de estos procesos, los espacios son producidos por el Estado y las memorias de sus habitantes, apagadas, donde observamos que la consulta sobre los proyectos es travestida de participación popular, pero la población acaba muchas veces exógena a estos proyectos.
En esta problemática de la construcción del espacio público en las áreas informales es donde trabajamos; donde existe una memoria urbana que no es el resultado de la planificación del Estado, sin embargo, esa memoria y esos recorridos, nunca planificados, producen la memoria de las ciudades.

Cristo Valdés

Contexto

El foco del trabajo fue en el Complejo de Manguinhos – un conjunto de 13 favelas en la zona norte de la ciudad de Río de Janeiro – en un espacio llamado “Faja de Gaza”. Faja de Gaza es un espacio urbano cerrado por altos muros ubicado a lo largo de las antiguas vías del tren que recibe ese nombre, por los actos de violencia que allí acontecían, a causa de los ajustes de cuentas entre facciones rivales del trafico de drogas, adquiriendo un carácter simbólico de cementerio a cielo abierto.
En el año 2006 como parte de la política urbana de intervención gubernamental se lanzó un programa para recualificar esta área: el Plan de Desarrollo Socio-espacial, donde fuimos parte del equipo que realizó la concepción urbanística dentro del estudio del arq. Jorge Mario Jauregui, que fue quien ganó la licitación del gobierno. El concepto proyectual fue disipar aquellos límites no físicos, si no sociales de división del suelo, transformando ese local en un Parque Lineal de convivencia que por medio de la integración social generara nuevos ámbitos de vida cívica.
Ocho años después de la realización de esta intervención urbana, en el año 2014, y ya habiendo iniciado otra investigación con financiamiento propio, volvimos a aquel lugar, donde percibimos que poco y casi nada del proyecto original había sido ejecutado y donde esta vez fuimos amenazados de muerte por los “meninos” del tráfico de drogas. Esta situación desencadenó una serie de preguntas que fueron tornándose cada vez más sólidas. Nuestro análisis se alejó del área de formación primaria como arquitectos urbanistas y acercamos la mirada hacia otro punto de observación, con el enfoque en las ciencias sociales que es lo que los estudios interdisciplinarios en Memoria Social nos permitieron.
El objetivo principal de la investigación fue analizar las consecuencias de esa intervención proyectual, con foco en la construcción del espacio público, desde la perspectiva de los estudios interdisciplinarios en Memoria Social, observando un mismo espacio urbano en dos momentos temporales diferentes como describimos.

En el muro se observa de fondo la frase

Materia

Un parque urbano de 35.000m² fue proyectado en el espacio a través de la elevación de 1,5km de la vía férrea, donde bajo la misma serían creados además del paisajismo y mobiliario urbano, equipamientos de servicios, ocio, deporte y convivencia. En los extremos del Parque, se implantarían canchas de arena de fútbol y voleibol, canchas de uso múltiple, skate park y parque infantil. Este Proyecto posibilitaría la integración de dos comunidades que antes estaban separadas por barreras físicas; por un lado los muros de la Supervia y por otro; barreras sociales generadas por los conflictos entre las organizaciones rivales, policía y milicia. En el año 2013 se instala la Unidad de Policía Pacificadora -UPP en Manguinhos.
Para comprender el proyecto a nivel macro, o sea el proyecto global, fue necesario conocer la memoria histórica y urbana del área, para luego acercarnos a la intervención espacial donde se inscribió el recorte del objeto. Desarrollado el contexto histórico y proyectual, intentamos descubrir las diversas dinámicas, desvíos, disputas y desdoblamientos que ocurrieron después de la intervención urbana. Para ello, utilizamos el campo de la Memoria Social como herramienta, estructurada en las narrativas de los Grupos de Memoria , estos entendidos como un conjunto de individuos con marcos de comprensión compartidos, de experiencias múltiples, ya que los hechos son mediados por las cargas culturales e ideológicas de los individuos y de los grupos donde están insertados. Identificamos a los Grupos de Memoria como uno de los principales referentes de nuestra investigación; complementada con la pesquisa bibliográfica y la observación de campo.
Estos grupos fueron estructurados en dos subgrupos: por un lado los arquitectos urbanistas y gestores gubernamentales que participaron en los procesos de intervención urbana de las políticas públicas en las áreas informales en la ciudad; y por otro los habitantes de las favelas, y aquellos residentes institucionalizados en redes y diversos organismos no gubernamentales.
Un proceso de etnografía crítica (Thomas, 1993) fue fundamental en la investigación. Sin embargo, en una favela con un alto nivel de violencia urbana y social, resulta difícil predecir las condiciones de la investigación; éstas, empezaron a transitar por sí mismas, generando una autonomía difícil de predecir, el esqueleto de la investigación se convirtió en un laberinto rizomático. La investigación no sólo se centró en la construcción del espacio público, sino también, en el hecho de que las personas ejecutadas en el área del proyecto a lo largo de estos años “empezaron a hablar”, nuestros interlocutores, muchos de ellos ya no estaban mas con vida. En consecuencia de las diversas muertes violentas que ocurrieron a lo largo de la investigación, obtuvimos otro disparador para otra interlocución.

Composición gráfica donde se observa el área de intervención, la maqueta del anteproyecto y la foto del proyecto concluido

Sistema

El principal objetivo de esta investigación fue analizar las consecuencias de una intervención urbana gubernamental en favelas, para ello utilizamos el campo de la Memoria Social como herramienta, estructurada en las narrativas de Grupos de Memorias. El foco fue la construcción de la Memoria Social del espacio público y sus desdoblamientos.
Desde siempre, el espacio ha sido objeto de digresiones teóricas desde diversos campos y desde ese análisis observamos cómo el espacio público se redefine permanentemente en función de los cambios históricos, de los proyectos políticos, de las formas de apropiación y del contexto urbano y social donde se insieren.
También fue indispensable conocer lo que es entendido por espacio público en la favela a partir de las escuchas de los Grupos de Memorias: por un lado de los habitantes y por otro de los urbanistas y gestores públicos que participaron en los procesos de intervención urbana de las políticas públicas. Constatamos que, para los habitantes de la favela, el término espacio público no es entendido como es planeado por las políticas públicas. En la favela no existe la dimensión de lo público en el sentido de ser un espacio producido por el Estado como calles, plazas y parques. Bajo la óptica de estos moradores es importante resaltar el término “espacio colectivo” para entender el concepto de espacio público, un espacio espontáneamente apropiado que surge por las relaciones de sociabilidad y vecindad que ahí suceden, a diferencia del Estado que entiende el espacio público como un espacio producido socialmente por las políticas gubernamentales.
Posteriormente fue necesario comprender la Memoria histórica y urbana de la formación de Manguinhos para conocer la dinámica como territorio. Manguinhos, en el pasado un manglar, fue aterrado y desde entonces carga el carácter de ser un lugar de tránsito y espera para futuras relocalizaciones, y es en ese aspecto que se consolida como área de vivienda permanente, como observamos en la investigación.
Si es real que las favelas surgen como una solución espontánea ante la insuficiencia de las políticas públicas, detectamos que son, en la mayoría de los casos, territorios de los proyectos políticos y de los múltiples intereses envueltos; el proyecto urbanístico, que es un producto de esa negociación política, en cierta medida pierde autonomía, como observamos en la investigación, que el proyecto acabó siendo una síntesis forzada del proyecto original, como afirma el arquitecto Jauregui, autor del mismo.
Como surgen de la espontaneidad, las favelas también cargan una condición de ilegitimidad, según un discurso bastante difundido por alguna parte de la población, por el hecho de consolidarse en territorios irregulares y, en ese contexto, percibimos que muchos residentes aceptan los proyectos urbanos producidos o impuestos por el Estado sin cuestionar. Esta situación es reforzada según las entrevistas, por la tensión de los habitantes al ser desarraigados de forma recurrente por la ejecución de estos proyectos gubernamentales.

Carolina Dardi

Vínculos

El proyecto fue construido en un espacio que generaba barreras físicas por un lado, materializadas por los muros de la Supervía y por otro, barreras sociales, no visibles, provocadas por los conflictos de las disputas en el lugar, por eso fue elevada la línea férrea, pensada como infraestructura para crear un nuevo espacio de comunión debajo de la elevación de los ríeles, cuyo eje principal sería un Parque lineal, pero detectamos que las diferentes prioridades e intereses de las administraciones intervinientes, pusieron el foco de la ejecución en otros aspectos de lo que fue la idea original, siendo el principal punto la elevación de la vía férrea, que parece ser una exposición escultórica de la inversión del Estado en el lugar, manifestando su presencia y apagando el proyecto del Parque Metropolitano de Manguinhos.
Como observamos en el proyecto de investigación: el Parque, es inexistente. Identificamos que ciertas barreras sociales que existen no se diluyen con una intervención física, porque la dinámica territorial no fue contemplada de forma amplia, en consecuencia, la intervención urbana fue absorbida por la dinámica de la favela, el espacio fue ocupado por los desvíos y absorbido, podríamos decir, por otro proceso de favelización. El elevado se volvió techo de los Sin-techo y de los usuarios de crack: fue apropiado por las dinámicas de depredación. Se observa además que el área del proyecto se transformó también en un estacionamiento espontáneo: fue ocupada por los coches y moto-taxis y no por las personas. Parece como que el Programa de Aceleración y Crecimiento, nunca hubiese llegado a Manguinhos, relatan los moradores.

Carolina Dardi

Investigación

Sin embargo, el espacio también sufrió inscripciones simbólicas: la entrada del proyecto urbano trajo la Policía Pacificadora al Complejo de Manguinhos, siendo parte de la política urbana y de seguridad de la intervención gubernamental. Esta condición generó diversas dinámicas como observamos a lo largo de la investigación, percibimos en el trabajo de campo, una compleja relación de desconfianza de ambas partes, moradores y policías, condición acentuada por las muertes de los adolescentes en Manguinhos, realizadas por los mismos policías que actúan en la Unidad de Policía Pacificadora. Los grupos de memoria de los habitantes refuerzan esa condición en las entrevistas, relatando que no pueden aceptar que viven en un estado democrático de derecho con la policía militarizada dentro de la favela. Esta condición generó una Memoria Social que surge de la resignificación de lo simbólico de la violencia: las madres inscribieron intencionalmente las memorias borradas de sus hijos en el espacio público para preservarlas y se transformaron de alguna forma en agentes de memoria que actúan en la disyunción de lidiar entre la muerte y la imposibilidad del luto, ya que la memoria de sus hijos también es condenada por los medios. Aquí el espacio público funciona como un altar urbano espontáneo, una forma de acción social, no institucional, de ritual público de expresión del luto en el espacio, creado, como en este caso, como respuesta a las muertes violentas, pensados como artefactos para recordar. El espacio fue resignificado simbólicamente, la memoria social, asociada a la memoria de la violencia, se inscribió en el espacio público, transformándolo en un espacio de memoria colectiva.
Entendemos que la evaluación no debe limitarse a un análisis de los resultados obtenidos en base a los objetivos presentados. Esto supone identificar e interrogar las concepciones que sostienen la aplicación de las acciones y plantear nuevas problemáticas, que parecen más pertinentes con relación a los problemas a ser resueltos.
En el espacio de Ucronia todo puede haber ocurrido, futuros diversos podrían haber sido posibles, pero el mapa de las memorias de los moradores lo desconstruyó, lo que pudo haber sido se instaló en el espacio y simultáneamente restituyó las memorias transformando el espacio inacabado también en un ancla de rememoración ¿Será que en el espacio público se puede construir una memoria de lo posible?
Para pensar en otras posibilidades de futuro, que sintonicen las acciones públicas a los reales intereses comunitarios, tal vez esta investigación pueda transformarse en un instrumento para alertar sobre la importancia de la Memoria Social en la concepción e implantación de las políticas públicas.

Altar Urbano
Prácticas Académicas

Ficha Técnica

Carolina Dardi

Universidade Federal do Estado do Rio de Janeiro

Programa de Pós-Graduação em Memoria Social- PPGMS

Prof. Dr. Sociólogo Javier Lifschitz

Cristian Sigulin

Mario de Souza Chagas, Ana Paula y Patricia Oliveira, Mariluce Souza, Thainã de Medeiros.

Universidade Federal do Estado do Rio de Janeiro

2017

2015

2017

35.000m2

Como arquitectos urbanistas no solo debemos pensar las ciudades y sus espacios públicos, sino analizar las consecuencias de los proyectos de los cuales somos parte. Presentamos esta investigación con el objetivo de observar las consecuencias de una intervención urbana realizada por el estado, con foco en la construcción del espacio público, en una favela de la ciudad de Rio de Janeiro, analizando un mismo espacio urbano desde dos momentos temporales diferentes.  

Entendemos que la evaluación no debe limitarse a un análisis de los resultados obtenidos en base a los objetivos presentados. Esto supone identificar e interrogar las concepciones que sostienen la aplicación de las acciones y plantear nuevas problemáticas, que parecen más pertinentes con relación a los problemas a ser resueltos.