MUSEO DE CIENCIAS NATURALES PUNTA HERMENGO

JULIANA LAREU

Ícono

Dentro del marco del desarrollo del trabajo final de carrera de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la U.N.M.D.P, surge como requerimiento del Municipio de General Alvarado, Pcia. de Buenos Aires, la incorporación de una nueva sede del Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de Miramar, con el propósito de potenciar la actividad científica y museística característica de la zona. Anteriormente, a través de la interpretación de las necesidades y problemáticas de la ciudad, su condición de ciudad costera, con una trama de damero inscripta entre fracturas urbanas devenidas de la existencia de barreras de carácter natural (Vivero Municipal, costa y arroyo El Durazno) fue propuesto un Plan General Urbano con el propósito de articular a través de la puesta en valor del espacio público, los sectores disgregados de la ciudad, generando suturas entre el sistema urbano natural existente y el construido. Es así como fue detectado un punto neurálgico donde sucede el encuentro entre la trama de la ciudad y el Vivero Municipal, sector conocido como Punta Hermengo, donde se decidió implantar el nuevo museo como dispositivo de articulación y sutura urbana, actuando a su vez como un remate singular en el recorrido costero.

Juliana Lareu

Contexto

Como punto de partida para la generación de la propuesta del Museo de Ciencias Naturales, se tuvieron en cuenta ciertos aspectos que tienen que ver fundamentalmente con el sitio y su contexto. Por un lado se tuvo en cuenta la relación del Vivero Municipal con la ciudad, como límite natural donde el tejido cesa su crecimiento, generándose así una fuerte fractura urbana. A su vez, existe una notoria tensión entre el contundente paisaje costero, la ciudad y el vivero; por lo tanto, teniendo en cuenta estos factores y el estudio de los flujos y sistemas de movilidad existentes, el proyecto propone la incorporación de un zócalo que responde como articulador urbano entre el vivero y la ciudad, tomando como punto de inflexión el eje circulatorio que separa ambos sistemas urbanos, y un segundo elemento de carácter singular, el cual propone a través de una cubierta verde accesible y pública, una terraza urbana al mar. De esta manera no solo se genera una sutura entre el sistema urbano construido y el sistema natural, sino que a su vez se suscita la puesta en valor del espacio público como escenario de integración social, de afianzamiento de lazos entre la cultura y la sociedad, y también la construcción de paisaje desde una postura respetuosa con el medio natural existente.
Por su parte, el elemento articulador se aferra al borde costero generando un pasaje urbano ciudad-vivero, mientras que el elemento cubierta-mirador se desprende de la costa traccionado por la fuerte tensión del paisaje marítimo, punto donde es frecuente el avistaje de Ballenas Franca Australes, principal especie estudiada por biólogos y paleontólogos en Miramar.
A su vez, el edificio se conjuga en una sucesión de hitos: muelle – museo – baliza – anfiteatro, donde la ciclovía es incorporada al proyecto como elemento que genera la costura entre dichas piezas urbanas, siendo reconocida la bicicleta como un ícono de la cultura miramarense.


Materia

En cuanto a la tecnología y la expresión del proyecto, ambos elementos conviven en un fuerte diálogo entre lo tectónico: lo aparentemente liviano, la sustracción de la masa y lo estereotómico: el muro, lo contundente, lo pesado.
Por su parte, es la estructura lo que le da soporte a la idea para consolidarla en el proyecto de arquitectura. Se plantea entonces el uso de vigas Vierendeel de hormigón armado, con un sistema de envigado transversal y nervios longitudinales, las cuales permiten proporcionar la inercia necesaria para cubrir grandes luces. De esta manera, se decide utilizar un sistema constructivo tradicional en función de reconocer la relación entre el material y la mano de obra local como carácter identitario del lugar.
En cuanto a la envolvente, el área de museo responde a un lenguaje neutro en relación al acantilado, materializado por muros portantes de hormigón armado que actúan como contención en caso de un aumento considerable del nivel del mar. En contraposición, en el nivel superior de extensión la envolvente traslúcida y continua de Profilit intenta recomponer la morfología para enfatizar la situación de remate del edificio, donde se genera el punto de desborde y expansión en plena relación con el paisaje marítimo.


Sistema

En cuanto al edificio y su lógica interna, el programa se divide en tres áreas claras: en el zócalo implantado en el nivel inferior, en contacto con la naturaleza y lo terrenal, se concentra el área de exposición de fauna y flora autóctonos, con dos salas permanentes y dos transitorias, acompañado de su respectiva área de apoyo conformada por talleres de clasificación, restauración y depósitos de material clasificado y de equipamiento, soporte fundamental para la actividad de un museo. Ambos sectores, exposición y apoyo se ven articulados por un patio húmedo natural, que pretende dejar en evidencia una porción del ecosistema y la geología del lugar.
En el nivel intermedio, se generan los dos puntos de acceso al edificio, tanto desde la cota urbana como desde el pasaje urbano generado por el zócalo articulador, ocurriendo en este punto las máximas relaciones espaciales entre los tres niveles.
Por su parte, en el nivel superior, se concentran las actividades de extensión con una dinámica mayor y flujos más intensos, respondiendo a las necesidades programáticas: talleres educativos, biblioteca-mediateca, sala de conferencias y audiovisuales y cafetería con expansión como remate, con una fuerte relación con el paisaje.
Finalmente, el interior del edificio se relaciona con su cubierta verde pública a través de un elemento vertical estructural y circulatorio, el cual permite a su vez conectar el nivel de cubierta con la cota de playa como remate del recorrido.

Juliana Lareu

Vínculos

En lo que respecta a la expresión y espacialidad interna, se tomaron como líneas de investigación el movimiento y la luz como elemento que logra generar la alteración del tiempo en el recorrido y en la experiencia del espacio.
Por su parte, las salas de exposición contenidas en el zócalo macizo son atravesadas por la incorporación de luz cenital perimetral, tomando carácter de espacios de contemplación y generando una atmósfera propicia para la observación, comprensión y sensibilización acerca del medio natural que se busca acercar al ser humano.
El nivel superior, en contraposición, se ve contenido por una envolvente permeable a la luz directa, lo cual expresa fluidez y dinamismo en relación a las actividades de extensión que allí ocurren.
Estas situaciones se ven cohesionadas entre sí a través de una estructura circulatoria pensada en función de darle sentido al recorrido. La misma es conformada por un sistema de rampas que actúa como transición entre los distintos niveles y el dispositivo vertical que conecta las actividades que se llevan a cabo en el interior del museo con la cubierta.
Es la cubierta-mirador el punto culmine del recorrido en el museo, lugar donde acontece la aproximación del ser humano al medio natural contemporáneo y real. Actividades como avistaje de ballenas, aves y flora autóctona permiten consolidar la interpretación de la naturaleza en tiempo real, luego de la comprensión histórica llevada a cabo en las salas de exposición.
El carácter de espacio público de la cubierta permite a su vez, la realización en simultáneo de actividades recreativas, de esparcimiento, culturales o relacionadas con la salud y la actividad física, dotando a este lugar de sentido y poniéndolo en valor a partir su uso y apropiación.

Juliana Lareu

Investigación

Finalmente como línea de exploración, se buscó continuar profundizando en la investigación acerca de la relación de los aspectos tecnológicos y materiales de proyecto con el medio ambiente y la sociedad que lo habita. En definitiva, es la sociedad la que dota de sentido a la ciudad, y recíprocamente, es la ciudad la que propicia el soporte para que la vida contemporánea se lleve a cabo. Es por esto que la incorporación del espacio público al proyecto como tema se vuelve fundamental desde la fuerte relación del edificio con el contexto urbano preexistente, brindando escenarios de integración social que permitan afianzar los lazos con la cultura y la identidad del lugar a través del uso consciente y la apropiación de los mismos.
Es así que la construcción del paisaje de un modo respetuoso y de bajo impacto en relación con el medio físico existente y la generación de espacio público de calidad devienen en la materialización de la cubierta vegetal en pendiente, que pretende emerger lo mínimo posible desde el nivel urbano, albergando todo tipo de actividades públicas recreativas, culturales y educativas. A su vez, esto propone un sistema ambiental pasivo donde el espesor poroso del sustrato vegetal permite la regulación térmica del interior del edificio tanto en invierno como en verano, la absorción del agua de lluvia, la atracción de aves autóctonas y la generación de oxigeno y consumo de dióxido de carbono proporcionando oxigenación y humidificación del aire volcado al espacio público y a la ciudad. Por su parte, como segundo componente del sistema ambiental pasivo, la fachada ventilada de Profilit permite garantizar la disminución de transmitancia térmica por interrupción de masa, la aislación térmica por cámara de aire en invierno y el egreso de aire caliente por diferencia de densidad natural en verano, lo cual permite disminuir el consumo de recursos energéticos no renovables.
Finalmente como parte del sistema ambiental activo, el dispositivo vertical estructural-circulatorio es perforado de manera tal que no interrumpa su función de soporte y trasmisión de cargas, permitiéndole actuar como tubo refrigerante mediante la conducción de aire fresco generado por humedad en el nivel freático, manteniendo el espacio interior fresco durante el día en condiciones climáticas de altas temperaturas en verano.
Como conclusión, se logra conjugar en un mismo objetivo los conceptos de materialidad, sociedad, paisaje y medio ambiente, generando como premisa espacios favorables para el habitar y el desarrollo social, de un modo consciente y amigable con el contexto físico que los contiene.

Prácticas Académicas

Ficha Técnica

Paisaje y ciudad

JULIANA LAREU

FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y DISEÑO / UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA

DISEÑO ARQUITECTÓNICO 5

TITULAR: ARQ. RUBÉN ZOPPI / DOCENTE: ARQ. RODRIGO SALGADO PEREIRA

FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y DISEÑO / UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA

6° AÑO / 2016

08/2016

03/2017

3.870 m2