Parque Balneario Municipal de Rafaela – 1º Etapa

Arq. Alexis Berardi, Arq. Gastón Ferreyra, Arq. Pedro Frund, Arq. Mauro Long, Arq. Mauro Williner

Ícono

La primera etapa de remodelación del “Parque Balneario Municipal de Rafaela” es el resultado de un proceso participativo que involucró a la ciudadanía en su conjunto, tanto en la lectura propositiva sobre el sitio como en la construcción de un imaginario colectivo y consensuado sobre el mismo. Esta primera instancia de intervención viene a determinar un cambio de paradigma en la apropiación espacial del parque por parte de la comunidad, dotándolo de soportes que ponderan el disfrute y el desarrollo de actividades recreativas por sobre el tránsito vehicular que lo atraviesa y lo circunda. En este sentido las acciones se concentraron en otorgar al parque estructuras y sistemas de diferentes jerarquías (muchos de ellos inexistentes desde su concepción como parque urbano en 1941) a fin de re-significarlo dentro de la red de espacios públicos, ya no solo urbanos sino de referencia territorial en la configuración del área metropolitana de Rafaela.

Equipo de trabajo

Contexto

El parque, por su escala y significado dentro del colectivo ciudadano, viene a constituir a lo largo del desarrollo de la ciudad un hito urbano como lugar de encuentro y esparcimiento. Sin embargo existía una gran contradicción entre la carga significativa/ afectiva que existe sobre este lugar y la verdadera apropiación sobre el mismo. Esto radica fundamentalmente en que el crecimiento de la ciudad principalmente hacia el sector sudoeste en los últimos años ha generado otros espacios atractores para el encuentro social, se han localizado grandes equipamientos gubernamentales, educativos y de ocio (privados) que encontraron en la inmensa superficie arbolada lo que podríamos llamar un “estacionamiento natural”, la falta de intervenciones con una visión integral han dejado expuesta la estructura interna poco clara (más allá del circuito para el recorrido del automóvil). Todo lo antes mencionado confluyó en que el deterioro sobre el soporte vegetal y de equipamientos lo convirtiesen en un lugar inseguro, con escasa oferta en relación al resto de los espacios públicos, instalando así una imagen altamente negativa (sobre todo en el ámbito referido al esparcimiento familiar) sobre el mayor parque urbano de Rafaela.

Equipo de trabajo

Materia

La materialidad presente en la obra, el soporte (terreno natural) y el hormigón (en diferentes conformaciones) comparten la misma potencialidad: la posibilidad de ser moldeados. Esta operación en común es uno de los disparadores de la exploración sobre la preexistencia, el soporte/ terreno. Así partiendo de un único plano más o menos nivelado, exclusivamente surcado por la traza vehicular y minado de elementos vegetales se generan los movimientos que dan origen a las continuidades, irrupciones, alteraciones que configuran los límites más o menos permeables, más o menos extensos, más o menos elevados que definen la estructura de senderos, la posibilidad de atravesar el sitio (física o virtualmente), las praderas de esparcimiento.
El hormigón, ya sea moldeado in situ o procesado fuera de él confluye a completar el soporte preexistente de una manera artificial generando las plataformas vivenciales que otorgan la caracterización a la puerta urbana, los límites de los movimientos topográficos y la estructura de senderos de diversas jerarquías.
Por último la masa vegetal, también como preexistencia, permanece inalterable como estrato superior que regula la luz natural y otorga variabilidad temporal a los diferentes sectores del parque.

Equipo de trabajo

Sistema

El proyecto se estructura a partir de tres layers que permiten la etapabilidad en la resolución de los ejes abordados en los foros (movilidad/ accesibilidad, equipamiento, espacialidad/ ambiente).
La capa de soporte contempla aquellas operaciones tendientes a modificar la topografía primigenia, produciendo alteraciones en la percepción del sitio (modificación alturas de observación, fugas visuales, pendientes del recorrido), generando el borde que redefine el espacio para el automóvil, las bici sendas y los senderos peatonales, así como las articulaciones entre las diferentes plataformas de actividades al aire libre (sea el soporte final natural o no). Esta capa es la que, por su impacto y singularidad en la intervención, caracteriza al parque como puerta urbana.
El layer de movilidad/ accesibilidad incorpora una estructura de recorrido peatonal y de bicicleta al parque (inexistente hasta el momento), a la vez que restringe al vehículo motorizado que causaba gran deterioro del soporte vegetal además de flujos no deseados sobre las áreas de esparcimiento. En esta subtrama que delimita y define áreas dentro del parque se insertan sectores de juego, esparcimiento, punto saludable.
La tercera capa refiere al elemento vegetal, preexistente en su mayoría, que es el que con su valor fue condicionando las operaciones sobre los otros componentes del sistema y se convierte en el tamiz de los espacios que bajo él se suceden.

Equipo de trabajo

Vínculos

La pieza urbana que constituye el Parque Balneario Municipal de Rafaela, con su particular configuración (solar en “L”) funciona como un conector natural entre barrio y sistemas conectivos urbanos de diversa jerarquía. Así articula una escala barrial a una escala urbana de representación metropolitana. A su vez, las diversas plataformas vitales que se generan funcionan como atrios de las instituciones y emprendimientos privados que tienen al parque como acceso, a la vez que lo contienen y delimitan. De esta manera los vínculos físicos ya sean preexistentes o propuestos atienden constantemente a conectar los diversos extremos del parque y los puntos intermedios generados a través de las transiciones necesarias.
Los movimientos topográficos mencionados en el apartado de “sistemas” son los que gradúan las relaciones visuales y de confort acústico y las aproximaciones entre las praderas del parque y las circulaciones; a la vez que definen las relaciones escalares del paseo.

Equipo de trabajo

Investigación

La manera en que se gestó el proyecto, a través del Presupuesto Urbano de Gestión Participativa, constituyó en si una herramienta que habilitó el debate sobre el espacio público entre quienes lo demandan, quienes lo desarrollan y quienes lo gestionan. A lo largo de los foros (instancias de encuentro comunitario) se desplegó una estrategia de mapeo colectivo que permitió deshabituar la práctica del mero reclamo muchas veces planteada por el vecino para posicionarlo a éste en un rol de participante proactivo que no solo detecte situaciones conflictivas dentro del espacio sino que visualice soluciones, plantee aspiraciones y deseos, exprese cualidades espaciales, imagine apropiaciones y eventos.
Este mecanismo desarrollado a lo largo de siete encuentros implicó consensuar ideas, contraponer opiniones, defender posturas (acertadas y no tanto) construir ideas comunes y más complejas, valorar opiniones a fin de arribar a conclusiones que se constituyan en herramientas para el proyecto, elaboradas desde la diversidad.
En otra instancia más del proceso, el acto de elección de proyectos a través del voto electrónico dio el marco de aval para la inversión de los recursos públicos a favor de un deseo común.
Finalmente este tipo de procesos, basados en la participación, el compromiso como comunidad, la transparencia en la toma de decisiones genera dos resultados, por un lado la obra en sí donde a partir de la apropiación de la comunidad (que participó en su gestación) se completa el ciclo plasmando así las aspiraciones individuales y colectivas que sirvieron de disparadores. Y por otro lado una herramienta para pensar/ re-pensar y mejorar la gestión de la ciudad hacia una mirada más inclusiva en la generación de espacios públicos de calidad.

Equipo de trabajo - Prensa Municipalidad de Rafaela
Prácticas Públicas

Ficha Técnica

Paisaje y ciudad

Arq. Alexis Berardi, Arq. Gastón Ferreyra, Arq. Pedro Frund, Arq. Mauro Long, Arq. Mauro Williner

Secretaría de Desarrollo Urbano, Suelo y Vivienda de Rafaela

Av. Santa Fe 2700-2800, Rafaela, Santa Fe, Argentina

2014-2015

Enero de 2016

Febrero de 2017

41.850 m2

16.500 m2

Proyecto más votado en el marco del Presupuesto Ciudadano Urbano de Gestión Participativa 2014-2015